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2x04 -- Hurricane

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Bolly el Vie Jul 06, 2012 1:09 pm



Amanda Woodward

(Con George)

Sé lo mucho que odian los hombres esperarnos por norma general, pero esto para mí es algo muy serio y quiero ir lo más decente posible. Cuando se trata de algo que puede afectar directamente a mi futuro (quién sabe, amo a mi familia pero algún día quiero valerme por mí misma y si es en lo que siempre he soñado mejor) no me gusta tomármelo a broma. George sin embargo (cosa que tampoco me sorprende) prefiere pensar en perder el tiempo en otras cosas más provechosas aprovechando que estamos solos. Él sabe perfectamente que yo siempre estoy dispuesta (quién me iba a decir que encima de guapo y con talento, iba a ser un amante de puta madre. Una se espera que siempre tengan un fallo en algún sitio, pero a este no se lo encuentro), pero ahora no es el momento. Le escucho preguntar que dónde está mi hermano - sí, le adora. No sé si se le nota lo bien que le cae...le quiere, ver bien lejos, claro.

- Creo que me dijo que iba a retrasarse porque iba a tomar algo con ese amiguito suyo, Travis - Dejo caer con cierto retintín y capto su media sonrisa desde mi posición. Cuando me dice de conocernos no puedo evitar soltar una carcajada seca, especialmente cuando nombre lo de el día que no trabaje - ¿Cuando no trabaje? Eso sería un milagro, pero todo es intentarlo.

¿He dicho ya que una de las cosas que más me gustan de él es que me diga cosas en francés? Bueno, pues ya lo he dicho. Y creo que lo sabe, porque el número de veces que las usa creo que es única y exclusivamente para que me deleite escuchándolas. Sonrío ante su halago y dejo que me bese y esta vez de verdad. Me dice que se muere por quitarme el vestido, no te jode, y yo de arrancarle la ropa a bocados pero no podemos ponernos a ello ahora precisamente. Él parece captar el mensaje y me insta a que nos vayamos.

- Sí - respondo - será lo mejor, o si no no llegaremos nunca. Luego - dejo caer - ya veremos...

Esa respuesta parece dejarle satisfecho antes de que yo pueda coger mi abrigo y bolso antes de cerrar la puerta. Encima, me va a llevar en la moto de ese tal Frank.

Este capullo parece sacado de un puto espejismo, y espero no dejarme absorber demasiado antes de que sea demasiado tarde que me conozco.


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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Rousseau el Vie Jul 06, 2012 6:39 pm

Yay. He vuelto!!!!! Primero que nada ofrezco a todas una enorme disculpa por mi desaparición. Asuntos atenuantes que no estaban bajo mi control fueron los que me obligaron a sucumbir momentáneamente del rol. Pero ahora que estoy de vuelto esperando que haya Carlos para rato Smile .

Tania English ft. Michelle (Dramas de adolescentes)

¡Arrrrrgggg! Estaba roja de coraje y al mismo tiempo lloraba de impotencia. ¿Por qué? ¿Por qué tenía que ser en este día? Esto no era justo, tanto tiempo esperando este día para que venga un maldito huracán y se cancele así como si nada. Rompí todo lo que estaba a mi alcanzé a pedacitos de puro coraje. Nadie podía calmarme, mi berrinche era peor que el huracán incluso mi gato Leónidas* estaba agazapado en un lugar seguro de mi habitación sin salir hasta que todo se calme. Pero a mí que me importa el gato. Lo único que me importaba y esperaba con ansías se fue a la mierda en un abrir y cerrar de ojos.

-No, no, no, no. Esto no puede estar pasandome a mí.-

Hoy 11 de abril se supone que es mi gran día, mi Quinceaños y tenía que pasar esto del sonado huracán. Cuando papá me anunció con todo su pesar que se cancelaría puse el grito en el cielo, le grité hasta de lo que se iba a morir y antes de que me dijera que me fuera a mi habitación castigada por mi comportamiento yo me le adelanté corriendo a encerrar en esté haciendo el berrinche de mi vida. No era justo este día debía ser perfecto, todas mis amigas del Instituto incluida Kaitlin (que era más grande y no estaba en mi Institunto) iba a ir por eso era muy importante para mí. Me tiré en la cama boca abajo a llorar, que más podía hacer más que eso ya estaba totalmente arruinada porque este día no va a retoñar. Sólo se cumple Quince años una vez.

-¿Tania? Hijita, abreme. Traigo pastel de chocolate, tu favorito. Anda, vamos a hablar, cariño.-

Esa es mamá que viene supuestamente a reconfortarme con un ¿pastel de chocolate? O.o cuando hago 'según ella' un drama de está magnitud que de seguro para ella no considera de importancia, obviamente mi incomprendida madre no sabe lo importante que iba a ser este día para mí, ella que va a saber, seguramente no tuvo ninguna fiesta cuando tenía mi edad. Además, ¿chocolate? ¡No inventes! Llevo meses tratando de mantener la línea, haciendo dieta para que me quedé a la perfección mi vestido. Ella no es mi madre porque no me conoce de nada¬¬. Rodé los ojos fastidiada de ella sumiendo mi rostro en la almohada.

-¡No quiero ver a nadie! ¡Vete, mamá!- le grité toscamente -Mi vida está arruinada y no voy a salir de aquí nunca. ¿Me oíste? ¡NUNCA!- levanté la cabeza gritándo a todo pulmón para volver a sumirme en la almohada llorando con más intensidad

Lo que quería era morir y ya. Terminar de una vez porque no valía la pena seguir viviendo.

-Hija, por favor. Vamos a hablar. Sé que estás muy angustiada porque no se va a poder realizar tu Quince años, pero no había de otro modo. Toda la isla está en alerta por el huracán. Vamos, mi amor, abreme. Antes solíamos hablar como amigas. Abre por favor-

-¿Todavía estaba ahí? ¡Que no entiende que quiero estar sola!-

Te dije que te fueras, no quiero ver a nadie. Y dile a mi papá que lo odio y espero que se muera por arruinarme la vida dije sin pensar realmente en lo que decía. ¡Y dale con tanta insistencia! Harta de que estuviera detrás de mi puerta me levanté y la abrí de golpe. Iba a reñirla pero al verla no pude más que abrazarme a mi mamí llorando.

-Ya, ya, mi niña. Sé cómo te sientes. Desahógate.-

Me acariciaba el cabello tiernamente, me llevó a la cama sentándonos las dos y reconfortandome. Mamá siempre logra con esa cálidez que tiene reconfortarme. Ella sin duda era mi mejor amiga. La miré con los ojos rojos de tanto llorar.

-Hoy es mi cumpleaños, mamá, cumplo Quince años y ni siquiera voy a poder tener la fiesta que tanto anhele. No es justo.-

Ella me miró compadecida limpiandome las lágrimas de mis mejillas, suspiré amargamente, este ha sido el día más infeliz de mi vida.

-Lo sé, mi vida, y no sabes cuanto me apena que no celebres tu Quince años de la manera que quieres. Es muy desafortunado, pero ya veras que todo se va a arreglar. Tu padre va a compensarte y vas a tener tu fiesta. Vamos, ya deja esa carita de tristeza, todo saldrá bien.-

-¿Me compensará? ¿Pero cómo?- pregunté sorbiendo los mocos, no sabía cómo se puede compensar algo que es hoy y claramente no se podrá hacer.

-¡Ah! Pues ya conoces a tu papí, él es un hombre de recursos, y por tí sería capaz de mover cielo, mar y tierra, y si, incluso un huracán, con tal de verte feliz.-

Sonreí un poco. Es verdad, papí siempre me complace en todo. Me siento mal por haberle gritado en su cara cosas horribles. Él es el mejor papá del mundo. Mamá me ayudó a asearme. Asshh, debo de ser un asco de tanto llorar.

-Gracias, mamí, en verdad tu sabes como hacerme sentir mejor Le abrazé fuertemente.

-Hija, tu eres lo más importante en la vida de tu padre y mía, sólo queremos hacerte feliz. Ahora. Pide un deseo de cumpleaños.-

Cogió el plato del pastel y me lo tendió. Tenía una pequeña vela en medio. Sonreí y antes de soplar pensé en el deseo que iba a pedir cerrando los ojos por un momento.

"Deseo... Deseo que ese maldito huracán no pase por esta isla"

Lo repetí varias veces. Abrí los ojos y soplé levemente. Mamá rebosaba de alegría abrazandome.

-¡Feliz cumpleaños, mi niña! Hoy dejas la niñez para convertirte en una mujer. Estoy orgullosa de ti. Ahora, ¿Que te parece si nos arreglamos y vamos de compras? Faltan dos horas para que arremeta el huracán en la isla, así te distraes y hacemos algo nosotras dos.-

-Está bien. Aiishh, debo verme horrible. Dame un minuto para cambiarme y enseguida bajo.-

Le di un beso en la mejilla y me metí de lleno en el inmenso closet que tenía para buscar ropa apropiada para salir con mamá de compras. Finalmente me decidí por unos skinny jeans, una blusa strapless y unos converse rosas. ¡Ah! y una chaqueta ligera por aquello de la lluvia. Me lavé la cara para quitarme todo vestigio de que estuve llorando y me maquillé un poco, tampoco me gustaba usar mucho maquillaje. Baje cuandoe estuve lista, mamá cogió un paraguas y las dos salimos de casa agarradas de la mano.




Tal vez me consideren que soy un freak pero para ser honesto me encanta escribir con Tania en cierta forma yo me veo digamos reflejado en ella como en realidad me gustaría ser.

*Solamente es una curiosidad, pero asi le puse a mi gatito porque según yo se parece un poco a Gerard Butler.


Última edición por Rousseau el Sáb Jul 07, 2012 1:42 am, editado 1 vez
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Edelstein el Vie Jul 06, 2012 9:38 pm

Dean Kelly
ft. Taylor
Perdidos en Belfast






La verdad es que esto de Belfast ha estado bien, quiero decir, que hayamos decidido ir a darnos una vuelta a un sitio donde no nos conoce nadie y tenemos la seguridad (o casi la tenemos, vaya) de que nadie va a irle a nuestros padres con el cuento de que nos han visto haciendo esto y lo otro, que no es que vayamos a ponernos a follar en la calle (de hecho, ni siquiera lo hacemos en privado) pero ya simplemente poder ir agarrados de la mano es todo un alivio, o si nos apetece besarnos y ya está. Nunca se nos había ocurrido eso de coger un ferry e irnos (quiero decir como una opción de irnos solo un día, como opción de a largo plazo claro que se nos había ocurrido) pero ahora creo que esto se va a convertir en una costumbre habitual. En realidad a mí no me preocupa en absoluto perder clase, al fin y al cabo no es como si yo fuera a ir a la universidad ni nada, voy porque tengo que ir y porque tampoco me apetece ser de esa gente que empieza a trabajar con dieciseis años y luego se pasan su vida en el taller de coches de turno, yo quiero aprovechar si eso mi libertad y luego ya veremos si trabajo. A Taylor sí que le preocupa más parece ser lo de no ir a clase, así que tendremos que inventarnos alguna excusa para que quede creíble que algún fin de semana desaparezcamos los dos, pero en fin, hemos mentido a nuestros padres en incontables ocasiones, esta no iba a ser menos y al final algo pensaremos.

Admito que cuando planeamos pensé en proponerle a Taylor alquilar una habitación de hotel o algo y pasarnos ahí todo el día, pero luego me dio no se qué porque yo que sé, ¿y si se piensa que solo quiero follar y eso? A mí estas cosas nunca me habían importado una mierda, si me apetecía follar con alguien se lo decía y ya y todo eso, y las chicas normalmente estaban de acuerdo o se pensaban que era un pervertido en el peor de los casos y ya está, pero con Taylor es diferente porque realmente me preocupa lo que piense y yo que sé. Joder, soy imbécil. De todos modos, parece ser que hoy sí o sí vamos a tener que compartir habitación porque cuando llegamos al puerto se ponen a hacernos pasear de ventanilla en ventanilla hasta que nos comunican que hoy no hay ferrys a Niamh, que los han cancelado por no se qué de un huracán y vale que en Belfast haga mal tiempo, pero no es para tanto - Eso tiene que ser mentira - le digo a Taylor después de que se pelee con el idiota de la taquilla a la que hemos ido por última vez, pero luego uno de los marineros de ferrys (?) nos confirma que aunque el tipo ese fuera subnormal, estaba en lo cierto y no hay ningún ferry por la amenaza esa de temporal. Genial, no sé como vamos a apañárnoslas ahora para inventarnos excusas paralelas de por qué no estamos en casa hoy, ni siquiera sé si sería buena idea tratar de inventarse algo desde cero o confesar que ambos estábamos en Belfast por casualidad.

Somos imbéciles, porque a la entrada de la sala de las taquillas hay un cartel enorme que decía eso de que no había ferrys y no habíamos hecho ni leerlo. Mientras le estoy echando un vistazo para confirmarlo, Taylor pone en voz alta lo que llevaba pensando desde que nos hemos enterado de que vamos a quedarnos a vivir en Belfast: que uno de los dos tiene que conseguir que nos pongan algo de dinero en la tarjeta para pagar un hostal - Tienes razón, no podemos dormir en la calle ni nada si va a venir un huracán, bueno, dormir en la calle o meternos en algún sitio hasta que saliese el primer ferry - que a saber cuando será, que lo mismo es un huracán que arranca las torres de comunicación de los ferrys (?) o algo y dura para siempre y nos quedamos incomunicados, yo que sé. Admito que yo había pensado que quedarnos toda la noche haciendo el gilipollas en bares y cosas así sería un buen plan pero ahora mismo Taylor parece bastante desanimada y no quiero echar leña al fuego porque acabaremos discutiendo como sigamos así y hoy estábamos teniendo un buen día así que es mejor no tentar a la suerte porque ya solo nos faltaba estar atrapado en Belfast y encima tirarnos de los pelos , que lo estoy viendo - No sé...puedo llamar y decirles que...decirles que...yo que sé, que ¿había ido a comprar un regalo para su aniversario? - sé que eso es una chorrada pero al menos hace que Taylor se ría un poco y la verdad es que suena ridículo - Les podemos decir que queríamos comprarles una noche en un spa de Belfast y que antes habíamos venido a probarlo.

Bromas aparte, tenemos que ir pensando una excusa porque empezará a anochecer en nada y si Belfast ya da como mal rollo de día, de noche no lo quiero ni pensar como tiene que ser. Taylor está tremendista y dice que nos van a meter a curas o no se qué y eso no me mola nada, porque la vida de cura suena como a un rollo tremendo - Eh, no te pases, que tampoco nos van a meter a curas ni nada, como mucho nos podremos inventar alguna mentira si es caso de que había más gente con nosotros... igual esa es una buena idea, decirles que venimos con más gente y que casualmente tenemos amigos en común - bueno en realidad eso no es tan raro porque al fin y al cabo Niamh es pequeño y vamos al mismo instituto, así que eso podría colar. Me siento más animado por la idea, aunque Taylor no parece muy contenta pero es que en general parece estar muy derrotada con lo de que nos hayamos quedado aquí así que intento animarla - Venga, va, no pongas esa cara, que a mí se me da muy bien improvisar, vamos a buscar una cabina, que no tengo saldo en el móvil, les llamo de ahí y les digo que estamos aquí con todos y tal y que nos pasen algo de dinero. Me caerá una bronca por saltarme clases, y a tí también, pero al menos no sospecharán nada - en realidad yo estoy acostumbrado a que me echen broncas, Taylor tampoco es que se libre, pero parece más apurada con la idea.

Me levanto del banco y le ofrezco la mano para que se agarre y ayudarle a levantarse - Venga, vamos que si no nos va a pillar el huracán y te voy a tener que atar una cuerda al tobillo para que no te vayas volando - arruga la nariz cuando le digo eso, me hace mucha gracia cuando hace ese gesto pero no tiento mucho a la suerte que sé que lo de las bromas de gordos o no gordos no le hacen gracia, y estamos ahora en un momento delicado como para andar poniéndonos de morros ni nada. Toquiteo un poco mi teléfono pero nada, si no hay saldo no hay saldo, así que no hay nada que hacer, así que buscamos hasta que encontramos una cabina que funciona, que ha sido toda una odisea - Por qué nadie piensa en los que no tenemos dinero en el teléfono... - entramos dentro los dos y antes de meter un par de monedas en la ranura del teléfono, Taylor parece que se ha vuelto a animar y se pone a hacer tonterías para distraerme mientras marco el número como meter la mano para tocar teclas que no son o fingir que va a estrangularme con el cable del teléfono para que me entre la risa y yo pongo cara de muy serio pero ya puedo poner la cara que quiera, porque nadie contesta. Aún es pronto y seguro que nuestros padres aún están midiendo muebles en esa tienda de las afueras a la que iban a ir hoy - No contesta nadie, están muy ocupados buscando un sofá que pegue con nuestras cortinas de vieja.

Salimos de la cabina derrotados y se ha puesto ya a soplar el viento y empieza a hacer un frío bastante horrible, por no decir que esta mañana hemos salido muy optimistas de casa y no hemos hecho ni coger una cazadora un poco buena y si yo estoy pasando frío no quiero imaginarme como estará Taylor que ha venido vestida con sus mejores galas, bueno, no, pero casi. Le paso un brazo por los hombros como si eso fuera a protegerla del viento y por un momento pienso que me va a soltar algún comentario irónico, pero no, se deja hacer y creo que esto de jugar a las parejitas me gusta mucho más de lo que esperaba - Vamos a hacer tiempo un rato a ver si luego nos contestan el teléfono...- más vale que lo hagan porque si no la vamos a tener cruda, aunque imagino que en cuanto vean las perdidas se imaginarán que ha sido uno de nosotros y nos llamarán al móvil, así que tenemos que estar alerta para mentir en cualquier ocasión. No queremos tampoco alejarnos mucho del puerto por si acaso deciden en el último momento arriesgar las vidas de todo el mundo y algún ferry sale, así que buscamos una cafetería que esté cercana y entramos. Está bastante llena y tenemos que esperar un poco para hacernos un hueco en una mesa, pero finalmente nos sentamos y no es hasta entonces que no me he dado cuenta de lo cansado que estaba.

Pedimos un par de cosas, no mucho, pero ya nos lo cobran a precio de oro (bueno, eso lo pone en la carta, aún no hemos pagado y no quiero mirar cuanto dinero me queda, porque la cabina ya se me ha tragado un par de monedas, así que lo mismo tenemos que salir corriendo) y además de cansado me doy cuenta de que tenía hambre también - Todavía es pronto, aún queda esperanza de que algo nos pase y podamos ir a Niamh sin problemas...podríamos hacer autostop marítimo, o comprarnos una balsa hinchable en el Decathlon. Yo la inflo y tú remas - le vacilo mientras hago gestos de remar poniendo cara de cansando exagerado y lloriqueando como si fuera una nena y Taylor ha estado a punto de tirarme el té a la cabeza, pero solo me tira un azucarillo que casi me saca un ojo - Bruta. Así no te vas a casar nunca - otro azucarillo que esta vez esquivo, me estoy volviendo mejor - Venga, no te piques, anda, y enséñame las fotos que hemos sacado hoy, que no se diga que no somos guapos por lo menos - Taylor saca el móvil y me enseña algunas de ellas, aunque sin duda la mejor es una que se ha sacado en una fuente de chorros y ha tenido que salir por patas en cuanto han empezado a sacar agua de verdad sin avisar - En esta tienes cara de acojono total, la pienso subir al Facebook.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  _Sara el Sáb Jul 07, 2012 11:48 am

Irene Sterling (con Vince)

Por mucho que queramos pintarlo, esto no está siendo fácil en absoluto y sé que los dos estamos esforzándonos mucho en disimularlo. Hacemos el viaje en coche hasta mi casa hablando en monosílabos y creo que él ni siquiera se da cuenta de adónde vamos hasta que estamos allí. Me arrepiento al verle un poco descolocado: quizá le habría venido mejor volver a "territorio conocido", aunque mi casa ahora es casi tan conocida como la suya, o eso espero. Para ser la nuestra una relación a la que no hemos puesto nombre aún, estamos muy unidos y se puede decir que hacemos una vida muy de pareja. O algo que se le parezca.

Sin embargo una vez se ubica parece revivir un poco e incluso bromea sobre mi gusto cinematográfico y que la Reina nos castigará por tomar chocolate en lugar de té. Le dejo que me abrace y los dos entramos, cargados con mis carpetas, para luego separarnos, que él deje los documentos en el despacho y yo empiece a trastear en la cocina para preparar el chocolate. Creo que ambos estamos buscando un segundo de calma antes de empezar a hablar en serio. Hemos eludido el tema de la vista pero en algún momento tendremos que hablar de él. Necesito, en cierto modo, pedirle disculpas por la estrategia que estoy usando, y quiero ayudarlo a que se desahogue, por otra parte. Seguro que tiene mucho que decir. Es cuestión de ponerle en la situación adecuada. Con Ernest conseguía que me hablase de sus preocupaciones, al menos al principio, y Vince no puede ser más difícil que él.

Estoy sacando la leche, el chocolate y los demás trastos cuando le oigo entrar y luego le siento tomarme de la cintura. Se me escapa una sonrisa involuntaria. Estamos jodidos, sí, pero al mismo tiempo, creo que nunca he estado tan bien con nadie. Niego cuando me pregunta si hace falta que compre algo, pero insiste en ir a por galletas y una sorpresa para cenar. Me giro entre sus brazos y enarco las cejas, divertida. -Vaya, vaya, una sorpresa, voy a tener que echarme más clientes como tú- bromeo. De hecho, Vince es el primer cliente que tengo en mucho tiempo y aunque sé que sabe que me esfuerzo al máximo en hacerlo lo mejor que puedo, no quiero que sufra mi falta de práctica. En realidad estoy aterrada. Pero no puedo decírselo.- Bueno, vale, pero no tardes mucho, no vaya a ser que venga el huracán y se te lleve por los aires.- Le beso suavemente en los labios y luego en la mandíbula. Dios, que le den al chocolate, me quedaría toda la tarde así. Deseo susurrarle que no se vaya, pero me aguanto, porque tenemos que hablar, y desviarnos a otros asuntos sólo es una forma de evitarlo.- No olvides llevarte el paraguas.

Me separo de él a disgusto, pero convenciéndome de que podremos retomar eso luego, y le empujo suavemente hacia la salida. -Anda, te acompaño a la puerta.- Es muy formal, sé que hay confianza suficiente, lo único es que no quiero separarme de él todavía. Al final le tiendo el juego extra de llaves que está colgado en el gancho. Se lo meto en la mano y se la cierro.- Por si estoy muy ocupada intentando que la cocina no se queme.

Cuando sale, cierro la puerta tras él y vuelvo a la cocina, donde encuentro una pasta de chocolate para derretir de las auténticas. La dejo en el cazo con un poco de leche para que se vaya fundiendo a fuego lento (luego añadiré más leche) y como va para rato, decido aprovechar para mirar alguna de las carpetas que me he traído. Estoy acostumbrada al ritmo judicial americano, cuando aún ejercía, todo el rollo de que puedan sorprenderte con pruebas sacadas de la manga, así que esto de tener las conclusiones de las demás partes en las manos me parece una gran ventaja. Espero que nos sirva. Empiezo a hojear, esperando encontrar pruebas conocidas, pero entonces empiezan a salir declaraciones de testigos de las que no había oído nada hasta ahora. Gente que ni siquiera sabía que existía, y de las que Vince no me ha hablado hasta ahora.

Me convenzo de que tiene que ser un error. Sencillamente, tiene que serlo. Reviso que no me haya liado de caso (en momentos desesperados, uno recurre a cualquier explicación que crea que puede salvarle) pero no, aquí hay narraciones de reuniones de Vince con Walleran y (siento que se me eriza la piel al leer su nombre) Ernest, antes de que pasara lo de Ernest, antes de que pasara siquiera lo de Rebecca, y me sorprendo pensando que igual todo esto se remontaba mucho más atrás de lo que yo creía, cuando aún ni siquiera había excusas.

No tengo arrebatos de violencia normalmente, pero al cerrar la carpeta la tiro contra la mesa de la cocina y me quedo ahí, apoyada la espalda en la puerta de la nevera, mordiéndome los nudillos. ¿Y ahora qué hago? Lo peor de todo, ¿y ahora cómo defiendo a una persona sobre la que ya he ocultado información, y no por decisión mía?

Si esto es cierto la hemos jodido. La hemos jodido pero bien. Si sospechan que he mentido quizá no sólo no me permitan continuar el proceso, sino que el veredicto de culpabilidad es casi fijo. Joder, Vince, cómo has podido ser tan imbécil.

El chocolate ya está derretido y yo llevo varios minutos así cuando oigo las llaves en la puerta. Creo que Vince sospecha algo nada más verme. Pienso que podría disimular pero no puedo. O no quiero.

-Tenemos que hablar- es todo lo que le digo. Le tiendo la carpeta y me vuelvo para quitar el chocolate del fuego. De repente ya no tengo hambre.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  _Sara el Sáb Jul 07, 2012 12:27 pm

Jeremy Fowler (con Rebecca)

A medida que vamos andando me da la sensación de que nos vamos acercando poco a poco. La casa es demasiado grande, pasamos mucho tiempo separados (no seré yo quien lo provoque, pero bueno) y no conseguimos encontrarnos el uno al otro. Pero cuando estamos juntos, cuando la obligo un poco a hablar, consigo sacar algo de ella. Como que prefiere a Jane Austen a las Brönte. Por su forma de decirlo me parece que se siente muy triste aquí y eso es lo único que la consuela. Ni siquiera creo que lo diga a propósito, por causarme dolor. A veces creo que Rebecca es demasiado inocente hasta para eso. No puedo decirle que he leído sus palabras entre líneas, pero me prometo mentalmente que las cosas irán a mejor. Sólo tiene que darme una oportunidad y dejar de resistirse. Que sí, es muy dócil, pero por dentro sigue resistiéndose. El día que se deje llevar ya verá que todo irá mejor.

Pero tal vez estemos en el buen camino. De repente me dice que querría probar comida árabe, y comprar un libro de recetas del mundo. Sonrío un poco, sin quererlo. Ha estado encerrada muchos años. A veces se me olvida, no puedo culparla. No sabe tratar conmigo porque apenas ha tratado con nadie. Es parte de lo que la hace bella, de lo que la hace inocente y distinta de todas las otras mujeres (por no decir las otras zorras) que conozco, pero también la que lo hace más difícil. No importa. ¿Quiere el mundo? Yo le daré el mundo. Incluso cuando pase un tiempo y me asegure de que no aprovechará cualquier excusa para huir puede que la lleve de viaje. Adonde quiera.

También me gusta cuando se le cae el trato de usted que utiliza conmigo. Me consuela pensar que un día tal vez lo olvidará del todo. -Por supuesto. Estoy seguro de que tiene que haber algún sitio de comida árabe por aquí, Niamh es como una especie de maqueta del mundo real. Será una isla pequeña y triste en ocasiones pero al menos de lo que es comer y beber no falta oferta.- Saco mi móvil para buscar información. Deberían darme la dirección del restaurante árabe más cercano, bueno, si consigue reunir la suficiente cobertura.- Y Marie no tiene por qué irse- la tranquilizo. Sé que la quiere. Que la quiere demasiado, tal vez. No pienso quitarle ese gusto si Marie se comporta y mantiene la distancia.- Si deja de extralimitarse en sus funciones.

Se lo digo sin levantar la vista del móvil, esperando a que cargue la maldita página. Sólo hay un restaurante de ese tipo en Niamh y no parece precisamente el Ritz, pero nos conformaremos con lo que haya. Les pagaré lo que quieran por una mesa sin indiscreciones. Hoy probaré a ver si así consigo ablandarla, un nuevo método. Complacerla no ha servido demasiado hasta ahora, pero quizá hoy la encuentre receptiva. Alzo la mirada cuando la oigo decir algo sobre mirar una tienda, y asiento pensando que se tratará de ropa o algo así, hasta que me descubro acompañándola a una tienda de animales. Rebecca es como un personaje de cuento. No me cuesta imaginarla rodeada de pajaritos como Blancanieves. De momento, unos cachorros se han vuelto locos por su atención y la dejo jugar con ellos. Miro distraídamente mi reloj. No creo que el restaurante se llene, pero quizá debería pensar en reservar.

Me vuelvo cuando la oigo preguntarme si he tenido algún animal de compañía. Ha vuelto al usted, otra vez, y eso me decepciona. Tal vez por eso le contesto un poco seco. -No, nunca tuve. Mi madrastra odiaba a cualquier ser vivo incapaz de beber Martinis. Tampoco creo que hubieran conseguido retener mi interés durante demasiado tiempo.- De pequeño me aburría enseguida. En el colegio decían que era por mi coeficiente intelectual. No hay demasiado provecho que sacarle a un animal.- ¿Quieres uno?- le pregunto.- Si quieres hacerte cargo de él... la casa es muy grande. Aunque espero que no nos salga muy revoltoso.

Sin esperar su respuesta (sé que quiere) entramos en la tienda. Le hago una señal a la dependienta para que se acerque y me vuelvo a Rebecca.- Elige al que quieras. Creo que todos están deseando un poco de cariño... de alguien como tú. Pero no tienen por qué ser los dálmatas. También nos llevaremos todas las cosas, la correa, una cesta, juguetes... y la comida, por supuesto. Todo lo necesario.- Me saco la cartera del bolsillo y busco mi tarjeta de crédito, que le tiendo a la dependienta casi sin mirarla, para volver a dirigirme a Rebecca.- Tal vez te haga un poco de compañía... si la presente no es suficiente.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Sáb Jul 07, 2012 2:39 pm

Lake Woods
con Hunter, pasando a recoger a su chico.



¡DIOS, PAUL, NO TE SOPORTO!

Parece que lo haga expresamente, en serio. Primero lo de pasar el aspirador, cada mañana, sobre la hora en la que aparecen LOS PRIMEROS RAYOS DE LUZ. Y no exagero cuando digo que hay días en que a duras penas deben ser las 6 y media o las 7, que aún está oscuro y él ya está dándole al aspirador. Y como él pasaba el aspirador empezando por el pasillo que da a mi cuarto, pues mi reloj interno (?) empezó a despertarme todas las mañanas sobre las 6, o 6 y poco. Al principio me levantaba de la cama solamente por joder, por estar en medio y que no pudiera limpiar, pero poco a poco empecé a pillarle el gustillo y me dio por salir a correr todas las mañanas, antes de desayunar. Después de correr un poco, me ducho y me preparo un buen desayuno y así todas las mañanas... y todo gracias a mi nuevo papá, que es idiota, pero bueno. Encima, me he enterado que es bastante mayor que mi madre y he descubierto que todavía puedo pillarle más manía.

Pero volviendo al tema de Paul, el tipo decidió comprar un búnker cuando se enteró que había amenaza de huracán. Al principio era poco probable, pero ahora parece que lo improbable es que no cruce ni cerca de la isla. Lo sé porque Paul parece ser el Presidente de la N(A)SA (Asociación Niamhesa de Capullos Supersticiosos) {1} y él está muy informado de estas cosas. Lo que parece no haber leído es que entre la fecha de compra y la de entrega pasan 15 días, para ese entonces, ya estaremos muertos... o bueno, o estaremos vivos y con un búnker en mitad del jardín, esperando el próximo huracán de la muerte. Mi madre lleva días intentando anular la fantástica compra de Paul (que no es precisamente un gnomo de jardín, ¡es un puto búnker!), pero ahora parece que ya es irreversible. En fin, siempre puede irse a vivir al búnker y cavar sus propias letrinas...

Cambiando de tema, hace dos semanas me entró la vena lingüística y me apunté a todos los idiomas que me dejaron en la EOI {2} de Niamh, que parece que no pero tiene bastante saque. Alemán, Francés, Japonés... y porque no dejaban más. Mi madre está súper contenta y dice que a lo mejor me compra el coche este año. Uno de esos fabricados con piezas de desguace o uno de decimoséptima mano como poco, pero algo es algo.

Como ya es tradición desde hace algunos días, algo después de las 5 me paso a recoger a Hunter al trabajo. Es una putada que mi ex trabaje con mi "actual pareja" (bueno, todavía no le hemos puesto nombre a nuestra relación, pero parece que vamos en serio. Creo), porque Freddy precisamente se enteró de lo mío con Hunter a raíz de un día que nos encontramos en el puerto, cuando él salía del trabajo y yo estaba esperando por Hunter. Fue violento. Porque Freddy se pensó que esperaba por él y se cabreó muchísimo cuando le dije que estaba esperando a Hunter.

En las noticias han anunciado las zonas afectadas por el huracán y creo que Niamh será la Atlántida 2, porque poco nos faltará para quedar zambullidos por el mar si el huracán cruza la isla por la mitad como nos están anunciando. Eso, o un viaje express a la mágica ciudad de Oz. De todos modos, la amenaza de temporal no va a impedirme que me ponga mis botas preferidas {3}, supongo que ya más machacadas no las puedo tener.

Cuando llego al puerto, camino hasta la reja y me quedo esperando, mientras intento localizar a Hunter con la mirada desde el otro lado de la valla. Aplaudo efusivamente (mientras silbo y suelto algún que otro grito) cuando le veo pasar por delante mío secándose el sudor; cosa que nunca había hecho cuando salía con Freddy, supongo que porque él nunca dio pie a que yo le viniera a esperar a la salida del trabajo. De hecho, él y todos sus compañeros están sudando la gota gorda, como siempre y, como siempre, ya saben que soy yo la loca que les grita y les silba... aunque poco a poco se han ido sumando otras "novias" o mujeres de algunos compañeros de Hunter. Algunas hasta vienen con los críos. Los días que más nos hemos juntado para corearles habremos sido 5 o 6, como mucho. Me he hecho bastante amiga de Kelly, una chica de mi edad que tiene un crío de medio año y es la mujer (joder, eso son palabras mayores) de Brandon (?????????), un tipo todo fibrado que trabaja en las grúas.

Pasado un rato, finalmente fichan y van saliendo por la puerta, Fred no siquiera saluda. En cuestión de segundos ya solamente quedamos Hunter y yo, que siempre parecemos ser los últimos en largarnos de aquí. Nos besamos durante un rato y luego nos vamos separando poco a poco. - El novio de mi madre ha comprado un búnker para resguardarnos del huracán. Te invitaría a entrar... pero llega la semana que viene - se me escapa una sonrisa burlona - Oye, siempre podemos realquilar el búnker y sacarnos unos dineros extra... como sabiamente dijo Paul. Hay gente que pagaría por vivir en nuestro jardín dentro de una caseta sin ventanas y cagar de espaldas a nuestras hortensias. - lo peor de todo es que Paul lo propuso en serio. - Bueno, ¿qué tal el día?



{1} el juego de palabras está en inglés, si no me he equivocado. Y si me he equivocado, hagamos como que no XD (???)
{2} bueno EOI, academia de idiomas o sucedáneos XD
{3} son las típicas botas de cordones guays <3
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Sáb Jul 07, 2012 7:35 pm

Dave Kitsch
con Lily, Dave usó ataque de celos (?)


este mozo se ganó mi corazón a marchas forzadas (????)

Cada día me revienta más que esté metida en casa del pijo ese. A ver si por tener una casa con más ladrillos que la mía se piensa que le quedan mejor los trajes. Pringado, que es un pringado y encima tiene el pelo ridículo. Es que encima de tonto es feo. Cómo le odio, en serio. Me tiene bien jodido que ella quiera casarse con el mierdas ese, ¿qué tiene él que no tenga yo? Yo he ganado mucho dinero vendiendo polvos, a ver si ahora va a ser todo por la pasta. Lo que más enfermo me pone es que duerman todas las putas noches pared con pared, que vale que él está con la rubia esa (que es un poco pibonazo, pero es que parece que no tenga suficiente con ricitos de oro) pero es que se le van los ojos a mi chica y eso sí que no. Joder, que aquí el que se lo está currando soy yo y me la quiere levantar con sus dotes de niño bonito.

Suena mi teléfono y descuelgo. Está con él, seguro. Se lo preguntaría, pero la última vez me quedé sin follar. Bueno, sin follar, sin besos, sin cita ni nada. Y eso que por teléfono dijo que se había arreglado para la ocasión. Si es que soy un bocas. - Ey, nena... - odio admitirlo, pero no sé qué tiene que me acelera y a la vez me relaja y me vuelve a acelerar. Para cuando me doy cuenta, ya he salido de casa y me he subido al coche. Este coche huele un poco a coño últimamente. - Nada, mira, que salgo pa'llí. - es el único troncomóvil que tenemos, así que abro todas las ventanas porque si Lily huele este coche se dará cuenta que no es ambientador de pino...

Durante todo el camino no puedo parar de imaginármelos a los dos montándoselo por toda la casa y aparco el coche de cualquier manera y entro acelerado, aunque unos armariacos de traje negro me frenan un poco y estoy por ponerme a repartir ostias como panes, cuando Lily hace de mediadora y consigue que los soldaditos de plomo se dispersen. - Joder, cómo controlas. Los tienes apamaos, eh? - digo, casi sin mirarla. ¿Dónde estás, cobarde? Lily se me acerca, pero ahora estoy demasiado ocupado buscando al pijo, que si al menos vistiera como el payaso que es lo encontraría más fácilmente, que yo de pequeño encontraba a Wally con mucha facilidad, que yo era de los que abría el libro y decía "mira, Wally". Menudo gilipollas, si es que cada vez que miro su foto de la primera comunión... si hubiéramos ido juntos al Instituto {1} tendría una cara nueva. Escucho a Lily quejarse de fondo, pero hasta que no me da en el brazo no consigue acaparar toda mi atención.

Alzo ambas cejas al fijarme en ella. WOW!! Joder, he entrado tan a saco que ni me había fijado en que a penas va vestida. Y bueno, bien parece que cada vez que quedamos terminamos discutiendo. Chaparrón al canto. Dice que no soy el amor de su vida. Creo que me he perdido algo antes, ahora no entiendo nada. ¿Por qué no iba a ser el amor de su vida, a ver? Joder, con lo que la cuido, con lo que me lo estoy currando... Pero el capullo ese seguro que la colma de caprichos mucho más que yo. Claro, las mujeres se fijan en la plata. Bueno, y también en el oro (?).

Joder, macho, vaya choza. No damos ni 4 pasos que nos encontramos con el viejo, al principio pienso que es su padre, pero después de unos segundos me realizo de que si fuera su padre yo ahora mismo tendría los cojones por corbata. Me han dicho que es un hombre con carácter e intuyo que será muy protector con su nena. Trago saliva mientras el hombre me hace una radiografía y por un segundo temo de que tenga visión-X o algo. Finalmente se larga. Suspiro relajado mientras Lily vuelve a tirar de mí, para terminar de llegar hasta el salón. Lily comenta algo sobre el tipo ese, el padre del payaso (?), que al parecer es tan payaso como él. Yo de mayor quiero ser como el padre de Lily y manejar al pijo como si fuera mi títere. JAJAJAJA, BAILA PARA MÍ, SINCLAIR.

Dudo seriamente si estoy en la vida real o esto es un sueño, que la televisión parece más grande que la pared. Ella se tira en el sofá y yo me siento lentamente. - Si jugara al súper Mario Galaxy en esa tele encontraría todas las superestrellas de un sólo giro de muñeca. - sí, puede que no sea el comentario más inteligente. Me pregunta que si quiero comer algo, que me pueden preparar lo que sea. También me pasa el mando de la tele. Subo los pies al sofá alargao {2} y paso un brazo por encima de sus hombros. Pero bueno, Lily, no voy a olvidarme tan fácilmente de que estás "prometida en matrimonio" con el pijo ese, joder, que todavía no sé por qué tanto interés en tirarlo adelante, ¿y yo qué?

Aunque, bueno, a lo mejor sí, a lo mejor con un beso sí consigo olvidarme de.. de ese payaso ridículo. Nos besamos durante un rato, hasta que me viene a la cabeza una imagen de ella besándose con él en este mismo sofá. Paro el beso en seco y me tiro hacia atrás, hasta chocar contra el respaldo del sofá. Dejo caer la cabeza hacia atrás y me tapo los ojos con una mano que luego voy subiendo por mi frente y me tiro hacia atrás el pelo. - Lo siento, lo he intentado pero no puedo olvidarme de que... de que esto es ridículo. Que estás colgada del capullo ese y que... ¿qué? ¿que me has llamado para ponerle celoso, es eso? - me levanto del sofá y me rasco tras la nuca - ¿sigue en pie lo de... - bajo un poco el tono de voz. En las casas de los ricos todas las paredes tienen orejas y a veces también boca - casarte con él? - me quedo unos segundos en silencio, mirándola. - Contéstame.



{1} propongo hacer un AU MEME de esto XD
{2} en mi cabeza es un chaise longue, pero Dave no habla así.

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  _Sara el Sáb Jul 07, 2012 9:39 pm

Matthew Fisher (con Teresa)

Llevo doce horas en el hospital y calculo que me quedarán como una seis, así que en las últimas veinticuatro habré hecho un turno de dieciocho perfectamente. La culpa es del tiempo y de que no haya puentes entre la costa irlandesa y Niamh: parte de la plantilla se había largado a un congreso en Dublín del que tendrían que haber regresado esta mañana y ahora se han quedado atrapados en Irlanda por lo del temporal, así que nos toca apañarnos con lo que hay. Es una tónica muy general en el hospital, la verdad, con lo cual empiezo a deducir que después de calentarnos la cabeza con el plan de mejora están pasando olímpicamente de él. No es por menospreciar las inversiones de los Crawley, pero tal vez deberían emplearse en contratar más personal y dejar la construcción de nuevas alas para tiempos mejores.

Pero bueno, en los años de universidad y en la residencia aprendes que el café es tu mejor amigo, y rezas para que al menos te paguen las horas extras. Precisamente estoy en eso, después de cuatro horas de consultas y un par de rondas en medicina interna, con mi vaso de plástico y asomado a la puerta que da al aparcamiento y al patio. El tiempo es una maldita locura pero después de tantas horas metido aquí dentro, casi agradezco el aire húmedo en la cara y en mis pulmones. Apuro el vaso en silencio (le falta azúcar, pero me da la sensación de que amargo como que aumentará su efecto) y estoy por volver dentro cuando la veo, saliendo de su coche. Teresa.

Nos hemos dedicado a evitarnos estas tres semanas, porque ambos sabemos que besarnos fue el impulso más extraño que podíamos haber tenido. Pero lo tuvimos, y eso es lo que lo complica más todo, lo que nos hace pensar (al menos a mí) que pudo ser algo más que un momento de debilidad. Lo que me terminó de confirmar lo que echo de menos que las cosas fueran como antes entre nosotros. Sé que debería hablar con ella, poner las cartas sobre la mesa y tratarlo con normalidad, pero no tengo agallas, y ella no parece dispuesta a hacerlo tampoco. Ya es bastante difícil tomar la decisión como para encima enfrentarte a alguien que no responde.

Sin embargo, por mucho que queramos, hoy no nos podemos evitar, porque estamos frente a frente, y soy un cobarde, pero no tanto. Cuando viene en mi dirección, esbozo una sonrisa, tiro el vaso a la papelera y me meto las manos en los bolsillos de la bata.

-Buenas tardes- la saludo. Dudo por un momento entre seguir hablando y no hacerlo, y opto por hablar. No podemos seguir fingiendo que el otro no existe eternamente.- Bienvenida al infierno. Carlisle y compañía se han quedado atrapados en Irlanda, con lo de la tormenta, y estamos a tope. Yo tendría que haber salido hace cuatro horas.- Pienso que eso le habría gustado. Pienso que tal vez habría sido lo mejor para los dos, pero si creyera en esas cosas, también pensaría que ya nos tocaba mirarnos a la cara y que esta es la excusa que el destino ha encontrado para ello.- Te recomiendo que te aprovisiones de café.- Y entonces miro abajo y veo la bolsa que trae. Sonrío. Supongo que se la ha preparado Jess. A veces me pregunto por qué no me enamoré de la hermana dulce. Imagino que porque lo dulce no es lo mío. Porque el reto que ella supone, ella, en sí, es lo que me volvía loco y lo que en parte me sigue volviendo. Pero prefiero no pensar en eso y cambio de tema.- Sé que Carlisle tenía que asistirte hoy en quirófano, yo le estoy sustituyendo, más o menos, así que si me necesitas avisa... aunque tal vez prefieras a otra persona.- concluyo. No quiero que sienta que la estoy invadiendo. Una parte de mí también preferiría que las cosas fueran de otro modo, pero no es así.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  _Sara el Sáb Jul 07, 2012 10:25 pm

William Archer (con Vera y Charlotte, surprise!)

Vale, Vera, mucho llamarme Romeo y demás (me lo merezco) pero a la hora de seguirme el rollo acaba por ser incluso peor que yo. Le hago caso cuando me dice que me quede calladito pero después escucho toda la conversación que tiene con Charlotte por teléfono una vez que estamos los dos metidos en el coche y dudo entre poner los ojos en blanco o sonreír. Yo habré tenido la idea pero ella la ha redondeado. Me siento un poco capullo (seguro que Charlotte se estará llevando un susto de muerte en este momento) pero al mismo tiempo, bueno, aumentaremos el efecto. Es por una buena causa. O algo.

Cuando cuelga, la miro con cara de falso reproche y sonrío cuando me pregunta qué tal ha estado. - De Oscar. Pero si Charlotte dice algo, la culpa es tuya, no mía. Tú eres la que ha perfeccionado el plan.- De verdad que no sé cómo agradecérselo, que incluso haya participado en esta chorrada. Si tengo la suerte de acabar un día de vuelta en el despacio del inspector jefe le apañaré algo. O mejor dicho, la dejaré irse de Niamh con calma, que creo que es lo que ella y su marido prefieren.

Gran parte del éxito de esto depende de que lleguemos a casa de Charlotte antes que ella. Por suerte, si hay algo que se le ha pegado a todas las mujeres de mi vida es mi manera de conducir (y en Niamh nadie te va a decir nada) y Vera no es una excepción, así que en menos de diez minutos nos hemos plantado allí. Cruzo una mirada nerviosa con ella antes de salir. Es una gilipollez, nos vimos hace pocos días en una visita, pero estoy tenso. Tengo miedo de que por la sorpresa, Charlotte me dé una como la de la primera vez, o no sé, han pasado tantas cosas desde entonces y han sido tres semanas tan extrañas que no estoy seguro de que nada haya cambiado. Pero me convenzo de que nada tiene que haber cambiado, o mejor dicho, que si hay algo que no ha cambiado, somos nosotros.

Acabo de salir del coche cuando la veo aparecer por la esquina. Por un momento, se queda parada como si no pudiera creer lo que está viendo. Lo peor de todo es que yo sí sabía lo que estaba por venir y también me he quedado tonto. Creo que es el cansancio. El peso de estos días, y ver que al menos algo se ha solucionado, ha podido conmigo, no me deja pensar. Nos miramos a los ojos, y pienso que quedan muchísimas cosas por resolver, pero que en este momento, Schulze, Bateman y compañía pueden ir preparando su propio kit del presidiario porque me importa una mierda lo que sea de ellos.

Sonrío.

-Sorpresa, bollito.

Y antes de que venga a partirme la cara por el susto que le he dado y que me merezco a medias, voy hacia ella, la tomo por los hombros y la beso. Sin las malditas restricciones del cristal de la cárcel, sin los guardias diciéndonos que no nos toquemos, y sin más zarandajas. Soy un hombre provisionalmente libre. Y que me maten si no voy a sacarle provecho.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Dom Jul 08, 2012 12:05 am

Rebecca Hudson
con el Sr. Fowler, salvando las distancias.



Me pone nerviosa. Todo el rato mirando el maldito reloj, como si llegáramos tarde a algún lado. Seguro que estamos llegando tarde a algún sitio, odio llegar tarde a los sitios. Espero que nadie nos riña. Dios, ya me estoy imaginando el bochorno que me hará pasar, por su culpa. Mira, el tiempo es la única información de la que me deja disponer. Supongo que el hecho de que tenga reloj y otros detalles (insignificantes para él, significativos para mí) es la diferencia entre un secuestro y... nuestro matrimonio. Ja, es gracioso. Lo peor de todo es que sé que me terminaré acostumbrando, sé que llegará el día en que deje de tenerle miedo... pero todavía no visualizo si él seguirá vivo para ese entonces, o la locura me habrá consumido y le habré clavado un abrecartas en el pecho.

Arrugo la nariz cuando me fijo que un par de chicas lo miran. Le están mirando y están sonriendo. No sé qué le ven, la verdad. Cuando va tan afeitado y se peina de ese modo como de niño antiguo, en plan repelente y repolludo es cuando más le odio. A veces se viste como si cada día fuera una fiesta diferente, siempre tan ostentoso y con tantas ganas de enseñar todo lo que tiene. Como si creyera que tiene muchos encantos. A penas podrían salvarse sus ojos. Tal vez su nariz. Incluso a veces su sonrisa, aunque la he visto en pocas ocasiones y ahora mismo ni siquiera soy capaz de recordarla. Sin darme cuenta, yo también me lo quedo mirando embobada a través del cristal y entonces él se gira y es como si nos miráramos el uno al otro a través del espejo. Golpeo el cristal de nuevo y me vuelven a reñir. Me giro a él y termino soltándole un rollo sobre mascotas y animales.

Te odio Jeremy Fowler. Te he dado una oportunidad para relajar todo el clima y has decidido reírte de mi amabilidad. Una vez y ni una más. Me deja una sensación amarga el hecho de que me conteste en un tono brusco, supongo que porque no lo esperaba. Las otras veces que ha sido antipático estaba preparada para esquivar el golpe, pero esta vez no. Esta vez estaba siendo amable, incluso simpática. La broma de los Martinis ni siquiera me hace gracia y frunzo mis labios mientras desvío la mirada a otro lado. Ojalá se aburra de mí como de las pocas mascotas de compañía que tendría. El hecho de que se incluya a él en el nosotros me sienta como un balazo en la cara a quemarropa, en serio. Me horroriza la idea de que le haya atribuido una cualidad al cachorro como si... ni siquiera puedo permitirme pensar en esto. Hago una respiración profunda mientras se me van los ojos al cielo. Dios, espero que no quiera tener bebes humanos. Pero dado que está dispuesto a quitarme todo contacto humano que me haga feliz, al menos el perro no me dará conversa. Porque se supone que para eso ya le tengo a él.

Veo que él entra en la tienda y me limito a seguirlo. Debo reconocer que cuando dice que los animales están deseando cariño de alguien como yo, me da hasta pena. Y no debería. A lo mejor si me hubiera dado tiempo para hacer las cosas ahora no sería todo tan violento. Le da otro giro de tuerca cuando dice que su compañía no es suficiente para mí. Mira, al menos es realista. Al menos se da cuenta de que no puede tenerme guardada en casa, sin dejar que me relacione con nadie más que con él (ni siquiera me deja llamar a casa), como si fuera una muñeca de cristal. Le miro con algo de ternura, mientras él está despistado sacando su cartera y diciéndole a la dependienta que vaya sacando complementos caninos que, aunque no sepamos todavía cual, estamos a punto de llevarnos un perro. Me da cosa decirle esto delante de la dependienta, no quiero que piense mal de mí. Ella, lo que piense el señor Fowler me importa bastante poco. Vaya, esto es raro porque nunca le había tenido tan cerca. Creo que le jode que le trate de usted, así que no me corto lo más mínimo en recuperar mis viejas costumbres. - ¿P-pued...puedo decirle una cosa? - le pregunto, mientras hago como que le arreglo el cuello de la camisa. - Tal vez nos hayamos precipitado. - carraspeo, nerviosa, cuando me mira con esos ojos azules y profundos. Me ha obligado a agachar la mirada de golpe. - Yo... - noto cómo se me enrojecen las mejillas - pref..preferiría adoptar un animal de la perrera o del centro de recuperación. - y lo suelto rápido y de carrerilla. Acto seguido suspiro, aliviada. Ya está, ya lo he dicho. - S..si no es ningún inconveniente. Claro.

Sin darme cuenta, he dejado de arreglarle el cuello de la camisa para tener mis manos, simplemente, apoyadas sobre su pecho. Genial, ahora más roja todavía. Encima, la dependienta nos mira como si acabara de ver alguna escena tierna; seguro que cambiaría de opinión si se hubiera fijado que el señor Fowler lleva el anillo y yo no. Paso por el lado de los dálmatas y me los quedo mirando, pero estos perros van a tener dueño tarde o temprano, estos estarán bien. A parte, hoy íbamos a cenar fuera y empieza a apetecerme lo del restaurante árabe. Vuelvo a cogerme de su brazo para continuar con el paseo. - De todos modos, gracias. Quiero que sepa que valoro el ofrecimiento, en serio. - he quedado fatal. Encima, parece que lo haya hecho aposta. Pero tenía tan claro que iba a decirme que "NO" (un NO rotundo) que ni siquiera me ha dado tiempo a exponerle la idea entera. - Pero por el momento la compañía que tengo es suficiente, no necesito más. - no hago otra cosa que devolverle su gesto de cortesía, espero que no me malinterprete. Sé que ha sido un truco, pero ha demostrado tener muchas dotes de teatro y supongo que me ha sembrado bien la duda.

Me estoy dando cuenta de que me está crispando esto de que lo miren tanto, a ver si terminaré desarrollando un sentimiento territorial extraño. Todas, absolutamente todas las mujeres que nos hemos cruzado por la calle le han mirando poniéndole ojitos y él se ha mostrado bastante impasible. Al menos en mi opinión. Y yo no termino de encontrarle el encanto. O sea, lo tiene pero... no para mí. Podría tener a la mujer que quisiera, todavía no entiendo su encaprichamiento por mí. - ¿Lo está pasando bien?

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Dom Jul 08, 2012 12:56 am

Shannon Cole
feat. Jaime, con Kyle. Ver para creer.


Esto podría ser lo que ve Kyle desde la calle (?). Y sí, Steven R. McQueen hará de "Jaime" :'D!

Me vibra el teléfono y el corazón se me acelera y cuando miro el whatsapp es Jaime. ¡¡ES JAIME!! Ay, por favor, es tan guapo que corta la respiración. Encima, es súper cariñoso y se pasa el día mimándome. Siempre trae flores o algún detalle, escribe poemas personalizados súper cucos. Y... es tan inteligente, puedes hablar con él de cualquier cosa. Estudia ciencias políticas y no sólo es un gran orador, también es un mago con las palabras. Casi ha conseguido que me olvide de Kyle y todo. Lo único que le falta a Jaime es ser un poco menos vergonzoso conmigo. Kyle se las ingenió para acostarse conmigo en la primera cita y en cambio Jaime parece tener más espera. Tampoco me desagradaba la marcha que em proponía Kyle, porque lo pasábamos bien el cama. El problema con Kyle es que a veces está tan ocupado follándose a otras que ni siquiera se acuerda de que existo y yo en cambio estaba empezando a sentir cosas por él. Un día hice la prueba y dejar de ser yo la que le llamase y desde entonces hemos dejado de quedar.

No esperaba quedar hoy, pero con eso de que es el fin del mundo (???) finalmente Jaime ha conseguido sacarme de casa. Aprovecho para ponerme guapa y arreglarme un poco, porque me hace mucha ilusión esta cita. El otro día lo hablaba con Helena por teléfono: puedes estar enamorada de una persona, pero también puedes sentir cariño por otras. Con Kyle era más como que se me cortaba la respiración y necesitaba estar con él y besarle; con Jaime es más como que me lo paso bien, es guapo y me cuida, pero de Jaime no estoy enamorada. Creo, vaya.

Caminamos hasta la cafetería. Jaime y yo nos conocimos en esta cafetería cuando te tiré todo mi cappuccino por encima y me dijo que no conocía a nadie que tomara cappuccino a las 8 de la tarde. Ni siquiera sé quejó por lo del café. Empezamos a hablar y me pidió el teléfono y primero nos mandamos mensajes pero luego ya empezamos a tener citas y quedar casi cada día. A parte, en Niamh sólo hay una Universidad así que nos hemos ido viendo todos los días, aunque los primeros 3 o 4 la relación iba más a través de mensajes. Así pues, pedimos los tradicionales cappuccinos y unos muffins para acompañar la merienda cafetera.

Me parece escuchar a Kyle y al principio no hago mucho caso, seguro que deben ser imaginaciones mías, pero cuando levanto la cabeza y le veo quiero fundirme. Por Dios, está ridículo con ese pañuelo, él nunca ha usado pañuelo. - Hey, Kyle. Este es Jaim// - pero parece que ni le importa, porque se sienta en mi banco mientras me explica que lleva unos días con la vida ajetreada. Y el morro duro, veo. Miro a Jaime rodando los ojos, como claro gesto de complicidad. Cómo se nota que viene a estar por medio y ya, sin ninguna otra finalidad que simplemente joderme el plan. En misión "perro del Hortelano", que ni come ni deja comer.



Agacho la mirada, intentando taparme con un disimulado gesto, cuando se le ocurre pedir alcohol. En serio, no conozco a esta persona. Carraspeo forzosamente y que se note, cuando Kyle pide un café vienés de los caros y le da un golpe en el hombro a Jaime, mientras le informa al mismísimo Jaime que va a pagar él. O sea, Jaime. Qué morro tiene, en serio. Lo que termina de sacarme de las casillas es cuando dice que su próximo polvo se lo va a dedicar. Eso, encima ven a reírte de mí en mi cara. Iba a decirle cuatro cosas bien dichas, cuando de repente se lleva el pañuelo a la nariz y después de olerlo nos indica que huele a coño. Después especifica que por "coño" se refería a "mujer". - A mi me huele a que ya estás tardando en irte de mi mesa. En cuanto te traigan el café te largas, ¿estamos? y no te preocupes por el dinero, que ya te lo pago yo.

Pero ni por esas se da por aludido. Ni siquiera parece que le haya sentado mal el comentario, que él sigue con su historia. Creo que Jaime también está agotando su paciencia con Kyle. Kyle se pone a hacer gilipolleces, como ponerse pajitas en la nariz. Estiro mi brazo hasta Jaime y le toco el brazo, para seguir a lo nuestro. Si Kyle quiere estar en nuestra mesa, que esté, pero que no espere ser el centro de atención. Unos tipos se acercan a la mesa y le tocan en el hombro a Jaime, preguntándole que si él les ha tirado el envoltorio de una pajita. Miro a Kyle muy enfadada, estoy a un sólo paso de lanzarme a su cuello para... AHORCARLO. - ¿Cómo se puede ser tan rastrero? - antes de que conteste, a lo mejor debería informarle de que es una pregunta retórica. - Oye Kyle, déjame en paz. Capta la indirecta: LÁRGATE.

Le aparto la mirada de golpe y en el fondo me da hasta pena, porque nunca pensé que Kyle se comportara de este modo. Ni siquiera sé si está celoso de verdad o sólo lo hace ver. Si para él lo único importante es que la cita terminara con su pene en alguna de mis cavidades corporales, que creo que las probamos casi todas. Me siento utilizada. Y ahora encima esto. Es que si empiezo a hablar no termino. - Vete. Vete. ¡Largo! - me levanto de mi trozo del banco y le empujo hasta que cae al suelo. Y una vez en el suelo, me lanzo encima suyo y empiezo a darle con una mano abierta y la otra cerrada. Para cuando descubro que con los puños me manejo mejor, cierro ambas y prosigo dándole... hasta que una camarera se acerca para pedir que nos larguemos. Jaime ya ni siquiera está. Cómo me jodes la vida, imbécil. En cuanto se levanta y se me pone a tiro, le propino la última con la mano bien abierta y... ¡zasca! en toda la mejilla.

Cojo mis cosas de cualquier manera y voy directa a la calle. Ahora mismo estoy nerviosa, avergonzada, humillada y encima triste, porque no sé cómo se habrá sentido Jaime con todo esto. Escucho la voz de Kyle detrás mío. - NO PUEDE SER. - me giro de golpe - NO PUEDE SER QUE NO TE HAYAS DADO CUENTA DE QUE NO QUIERO VERTE, POR QUE SÓLO APARECES PARA JODERME LA VIDA Y TE ODIO. - rebufo y miro al suelo, mientras niego con la cabeza. Saco el móvil para llamar a Jaime, pero ahora mismo no me lo coge. Por si fuera poco, una chica sale de la cafetería y le estira a Kyle el pañuelo que llevaba al cuello. Le miro arrugando la nariz. - ¡¡Eres increíble!! - le riño, manteniendo mi tono de enfado con él.

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Bolly el Dom Jul 08, 2012 1:09 am



Vera Elster Ft Charlotte Day - y William -

(¡reencuentro tiem!)

Es bonito, es muy bonito presenciar el reencuentro entre dos personas que se quieren,no de un modo superficial y vano sino como personas que realmente han sido separadas como dos mitades y finalmente pueden juntarse otra vez. Por eso precisamente acepté su locura de propuesta y le seguí el rollo. Porque bueno, dentro de todo y a pesar de que posiblemente Charlotte nos echará la bronca, se merece que hagamos todo este paripé sólo por ella. Además, parece que se lo ha creído - y no sólo porque William me ha dicho que he estado de Oscar - a juzgar por la cara de genuino alucine que tiene ella en la cara en cuanto le ve delante de la puerta del coche. Y debo reconocer que en parte que hayamos llegado tan pronto ha sido gracias a William. Fue un tiempo considerable saliendo con él y viéndole conducir y bueno, todo se pega. Él tiene un estilo muy particular conduciendo, se sabe miles de atajos y además aquí eso como que importa una mierda, no es como en Inglaterra u otros sitios. No puedo evitar sentir ternura por Will por la mirada nerviosa que me dirige antes de decidirse a salir del coche. Seguro que hace no mucho que se han visto - Lo sé porque Charlotte siempre busca un hueco para ir a verle siempre que puede - pero aún así esta situación es diferente. Él es libre, por fin, aunque no del todo y ella no lo sabe. El muy idiota, lo único que hará será darle la mayor alegría de su vida. Bueno, y un amago de infarto también, aunque esperemos que ese no sea el caso.

-Venga, hombre - Apoyo una mano en su hombro - Ve con ella de una vez, me uniré a vosotros luego.

Él asiente y finalmente sale. Ella cruza la esquina y le ve. Joder, acabaré necesitando un puñetero cleenex y todo. Charlotte parece que tiene una aparición delante y se lleva una mano al pecho mientras dice algo para sí misma que obviamente no atino a entender. Sólo sé que se queda congelada en el sitio, que controla las ganas de llorar mientras él le dice sorpresa, bollito y le falta tiempo para ir a su encuentro y tomarla entre sus brazos para besarla como Dios manda. Ella no pierde el tiempo tampoco, sus piernas están básicamente en el aire mientras él la abraza y profundizan el beso. Se agarra a su abrigo como si fuera la vida en ello y tras una pequeña conversación en la que ella le da un pequeño golpecito en el pecho con el puño y toma su cara entre sus manos, se engancha a él de nuevo en un abrazo esta vez sin controlar las lágrimas. Les dejo intimidad mientras veo si tengo algún mensaje en el buzón de voz y salgo tranquilamente del coche, quedándome apoyada en la puerta.

No sabemos cómo van a ir las cosas el día de mañana, ni por lo más remoto hemos rascado en la superficie siquiera aún pero ¿por esto? hace que el día de hoy merezca la pena. Quiero irme a casa, volver a mi marido y contarle que he hecho a dos personas las más felices del universo.




A última hora he recordado que no tenía nada para cenar en casa como es habitual (y ahora no sé cuánto tiempo se mantendrá en mi estómago, que esa es otra, pero hasta el momento las náuseas no me han dado por la noche de forma tan acusada como cuando me despierto) y he parado un momento en la tienda de Penny para comprar un trozo de empanada que luego he metido con su correspondiente bolsa en mi bolso que por suerte hoy llevo el que es ligeramente más grande que los que uso y cabe. Pero ni atiendo a lo que su compañera me dice ni nada porque mi cabeza está en el más que probable (digamos en un 99,9%) disgusto que me voy a llevar en cuanto hable con Vera. En ese momento me vuelvo y decido que con la empanada no tendré y que unos toblerone ayudarán mejor a la depresión aunque no de forma tan efectiva como quisiera, ya se entiende.

Cuando finalmente voy a cruzar la esquina de mi casa veo por el rabillo del ojo algo que me hace congelarme en el sitio y que casi se me caiga el bolso o me caiga yo, una de dos. Pero sólo consigo llevarme una mano al pecho mientras las revoluciones que ya traía durante el camino en el corazón se multiplican por mil. Debo estar soñando y esto debe ser una broma muy pesada de mi subconsciente. En unos segundos me despertaré en mitad de mi cama fría otra vez, lo estoy viendo. Aunque eso es raro teniendo en cuenta que hasta hace un momento estaba hablando con Walleran en la calle: ¿me he quedado dormida en la calle? ¿llevo durmiendo todo el puto día y ni he ido a trabajar? O lo que es peor ¿han cerrado la comisaría y yo me he quedado dormida dentro?

Porque es William. Es William en mitad del callejón con su carácterístico abrigo negro y el cuello cubierto para pasar el frío y más delgado pero igual de guapo que siempre. Sigo pensando que es un sueño hasta que le escucho hablar y pienso que no puede serlo, que todo esto tiene que estar pasando, que por una vez Dios o lo que sea que haya ahí arriba ha decidido darme la sorpresa de mi vida. Me dice: sorpresa, bollito Quiero pegarle y quiero gritarle y Dios me muero por besarle, todo al mismo tiempo. Joder, hasta mis rodillas están temblorosas como si fuera una puñetera colegiala y eso que hace unos pocos días que nos vimos en la cárcel, pero obviamente no nos permitían tocarnos y teníamos a un tío de dos metros uniformado detrás nuestra siempre.

- ¿W..William? Dios mío, pero qué...

No me da tiempo a decir nada más, no quiero decir nada más, William ha acelerado sus pasos y le ha faltado tiempo para estrecharme entre sus brazos y atrapar su boca con la mía con unas ganas que ya casi no recordaba. Cierro los ojos, quiero su sabor, cada uno de los olores que percibo del cuello de su abrigo mientras doy un pequeño brinco y él se aferra aún más a mí para profundizar el beso. Me quedaría así por la eternidad, pero mis pulmones no. Me bajo de nuevo al suelo, peor mi cuerpo sigue igual de pegado al suyo y yo no dejo de palpar su rostro como si todavía no pudiera creerme lo real de la situación. Sonrío, casi nerviosa y cómplice al mismo tiempo porque parece que no he sido la única que ha estado necesitada estos quince días a juzgar por lo que noto que, estoy convencida, no es su pistola en el bolsillo del abrigo.

- Parece que no soy la única que te ha echado de menos - comento, sin más, y él sonríe todavía, como yo, sin creerse que podamos estar juntos otra vez - ¿Qué haces aquí? - le doy un leve golpecito en el pecho cuando me da un pequeño arrebato de rabia (no puede ser muy grande porque a fin de cuentas me moría por volver a tenerle conmigo, pero joder ya le vale) - ¿Cuándo pensabas decírmelo, eh? Dios...

Ahora estoy en ese momento en que parece que me han devuelto a la adolescencia y probablemente le estemos dando el show a Vera pero ella lo más seguro es que haya sido cómplice en todo esto así que me importa bien poco, sólo quiero volver a abrazarle. Me cuelgo básicamente de su cuello y dejo descargar la tensión, la frustración y la pena de todos estos días sobre su hombro, pero la alegría también, porque la presión que traía en el pecho de repente se ha ido con sus caricias en el pelo y a lo largo de mi espalda. Él me obliga a mirarle y me seca las lágrimas. Miro hacia Vera con una sonrisa que no me cabe en la cara.

- La compinche - logro decir mientras él me sigue sujetando por la cintura - Eres una actriz jodidamente buena, me habéis dado un susto de muerte. - le digo, antes de romper a reír sin razón aparente.

Esta noche, no pienso pensar en absolutamente nada que no sea William, y en que es libre, sea como sea que haya sucedido.

Ya habrá tiempo para los temas serios.

Spoiler:

PS: Esta es mi cara ahora mismo

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Chasing Girl el Dom Jul 08, 2012 3:46 am

Emma
ft. Oliver
Cliffs of Niamh

Los últimos días he estado quedando bastante con Oliver. Hemos quedado a tomar algo casi todos los días desde que le hice aquella entrevista y luego nos fuimos de fiesta. Sé que es poco profesional pero la verdad es que me lo paso bastante bien con él. Al parecer no le han dicho nada de la cadena en la que está y no se ha metido en movidas serias por mi culpa así que por ese aspecto me alegro mucho de no haberle causado problemas. Además, a mis jefes parece agradarles que se amiga de "una celebrity", sobre todo si ésta te acompaña de vez en cuando a algún que otro reportaje y así atraiga a la gente. No es que ahora Oliver salga en todos mis reportajes pero ayuda un poco a que la gente se acerque a nosotros cuando estoy intentando entrevistar a alguien por la típica chorrada a la que me envían siempre de la cadena de TV local. Al menos mi otra vida periodística, la de la columna en el diario local va algo mejor. He conseguido que me dejen hacer alguna que otra denuncia social y parece que les gusta mucho cómo escribo. Tanto que quizás me aventure a contarles mis trabajos por mi cuenta, esos en los que pretendo destapar la corrupción que sigue habiendo en la isla.

Hoy es día de reportaje chorra y cómo no me ha tocado a mí cubrir el huracán de la historia en Niamh. Al final terminará siendo una lluvia ligera, si es que cae algo de agua, y que se nos vaya la luz a los cuatro idiotas de siempre. He convencido a Oliver de que me acompañe a hacer el reportaje ya que tenemos que ir a los acantilados y me parece un sitio muy bonito al que ir y que seguro que aún no ha pisado. Y eso que ahora parece que ya se orienta mejor en Niamh. El otro día me sorprendió hablándome de las calles por sus nombres. Creo que eso es un gran avance. He quedado con Oliver en la puerta de su casa y cuando llego ya está ahí. Y no está solo, una bolsa de comida le acompaña - No tenías por qué Oliver - digo sonriéndole cuando abro la puerta del copiloto de mi Camaro amarillo destartalado - Gracias de todas formas - digo sabiendo que seguro que ha estado buscando como loco algo que pueda comer sin morirme - Que sepas que he hecho comida para gente normal, para que no sufráis - me río y le voy explicando que iremos nosotros primero para ver el terreno y tal y luego, sobre las seis y media vendrá el cámara. Haremos una conexión y el reportaje rapidito y para casa que si el apocalipsis va a llegar de verdad no quiero que me pille en este coche amarillo ya que llama a las desgracias.

No hemos tardado demasiado en llegar pero el trayecto ha sido algo peliagudo. El coche no es una maravilla para ir por estos sitios y he puesto tanto interés en la carretera y tanta concentración que no me doy cuenta cuando Oliver me habla. Dice algo de un premio y cuando lo asimilo, que es algo tarde, me río y parezco una idiota porque parece que he pillado la broma muy tarde. No dice nada más y finalmente llegamos a una explanada donde puedo aparcar sin miedo a morirnos. Al salir del coche una ráfaga de viento casi me tira. No, si al final lo de la tormenta no serán exageraciones y estamos aquí poniéndonos en peligro de verdad - Creo que voy a tener que recogerme el pelo para la conexión en directo o me veré obligada a tomar malta para gatos - bromeo y me acerco a él para que me oiga mejor porque apenas nos oímos con lo fuerte que sopla el viento. Termino agarrándome sin darme cuenta a su brazo - Lo siento, es que si me suelto echo a volar - digo riendo levemente y nos acercamos a una parte cubierta por unas rocas que hace que el viento sea mucho menor y se ve perfectamente una parte de Niamh y en el horizonte unas nuber negras como el carbón que amenazan con descargar en cualquier momento. Espero que ese momento no sea sobre nosotros.

- ¿Qué te parece hacer el reportaje desde aquí? - comento tanteando el terreno - No hay mucho aire y creo que las vistas son preciosas incluso aunqie parezca que vaya a caer el diluvio universal sobre nosotros en cualquier momento - sonrío un poco y saco una libreta para comenzar a escribir lo que voy a decir en la conexión - Es mi primera conexión en directo - digo algo nerviosa - No sé cómo hará el cámara para subir la unidad hasta aquí pero esperemos que llegue pronto la hora del programa en cuestión, no tengo muchas ganas de quedarme aquí viendo el panorama climatológico - Y es que la tormenta no pinta bien. En un principio pensaba que podrían ser exageraciones pero desde aquí se ve como una super célula acercándose con rapidez. Si es que me meten en cada lío... y encima tengo que dar las gracias porque la conexión en directo es para un programa de la tarde y luego ya el reportaje que hagamos se emitirá en diferido para el informativo - Igual es mejor que volvamos al coche, al menos ahí no corre el viento - vuelvo a agarrarme a su brazo mientras caminamos y entramos de nuevo en el coche. Me giro para abrir la cesta de comida y le paso una cocacola. Para mí cojo una botella de agua - Si quieres cualquier cosa puedes coger lo que quieras. Eso sí, lo que está en un tupper es mío. A no ser que quieras comer sin gluten, sin sal y sin azúcar - bromeo.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Chasing Girl el Dom Jul 08, 2012 4:40 am

Hester
ft. Chloe
best friend ever!

Al final mis sospechas se confirman y Chloe confiesa haberse maquillado y encima se ha hecho una foto. Me río una barbaridad cuando me la enseña pero le hago un puchero cuando me dice que se lo ha quitado no fuera a aparecer mi hermano, pensase que está loca y la echase de casa - ¿Hola? Me tiene a mí como hermana, creo que podría sobrevivir a verte maquillada de Lady Gaga - sonrío y escucho sus andanzas del día. También ha bailado pero no desnuda y ha visto la tele. ¡Hasta me ha hecho el sandwich! - ¡Toma! - digo antes de salir corriendo a la cocina. Ahí está mi querido mixto. Vuelvo con él a medio comer, casi acabado y me pregunta por el insti y que se siente vieja - ¿Hola? Chloe estás en la flor de la vida, ojalá tuviese tu edad, en serio. Ser joven, atractiva e independiente. Sin rendirle cuentas a nadie... Porque yo al fin y al cabo tengo que hacer como que le presto atención a Hunter y luego, a parte, sacar buenas notas. Espero que el día que se las traiga no estés en casa o que hayas comprado tapones ultrasónicos porque últimamente estoy tan distraída que en el examen de química le hablé de mi propia definición, es decir, de la química entre la gente. Y entre mis grandes frases destacaba "Química, por ejemplo no hay entre usted y yo ya que es mayor, algo obeso y casado. Aunque eso a veces es como un enlace covalente pero entre nosotros... no" - le explico un poco mi examende mierda y luego me río - Así que eso... este trimestre las notas van a ser curiosas de mirar.

Después Chlo me pregunta si he vuelto a ver al chico ese, al del hospital - Pues la verdad es que lo he visto un par de veces, al menos si es que es él, claro, porque me comentó que tiene un hermano gemelo que debe de ser un sosainas de puta madre... No sé, si le vuelvo a ver me lanzaré y eso y si es el gemelo pues igual cae también - me encojo de hombros - O te lo llevas tú. Nos tiramos a unos gemelos guays. Si quieres te dejo hasta el que es interesante y me quedo yo con el soso. Claro que quizás Tyson ya no esté entre nosotros porque tenía pinta de liante. Ya te digo que lo conocí en el hospital porque la lió en la fiesta en la que tocabais y eso... Que por cierto lo hacéis super guay, quiero autógrafos - bromeo y de pronto Chloe tiene la mejor idea del mundo mundial. Comenta que podríamos hacer una fiesta de verdad, nada de chicas. Y eso me motiva porque así quizás puedo ver a Tyson y ver si en realidad merece la pena sin estar tan borracha. El polvo sé que merece la pena pero quizás no para repetir. Alguna vez ya me ha pasado, de esto que bebes tanto que te conviertes en una licorería andante, te tiras a alguien que te da el mejor orgasmo de tu vida y termina siendo tu profesor de arte. O un orco de mordor. O una chica. Si es chica tampoco es que me importe tanto pero si es así como desagradable pues un poco sí. Soy bastante superficial, lo sé, pero es que no me gusta la gente fea. O lo qur yo considero feo, porque a mí los chicos estos de Thor que tan de moda están pues no me ponen nada. Prefiero a alguien como los de Reservoir Dogs, por ejemplo. Vale, no, ahí me he pasado.

Al final decido que sí, que vamos a hacer una fiesta y comienzo a mandar whatsapps desde mi iphone robado y no reclamado por la ciudad a todo el mundo que tenga whatsapp, incluso me invento números. Les doy la dirección de casa y les cito a todos a las seis y media - Tenemos una hora y media para ponernos nuestras mejores galas. Bueno yo tendré que cubrirlas porque mis mejores galas son estas dos - comento señalando mis pechos y me río. Vamos a mi cuarto y abro el armario a reventar de ropa de todo tipo - Puedes también robarme ropa si quieres. Sé que tienes mejor gusto que yo y que todo te queda hiper bien pero me hace ilu dejarte algo - sonrío y me siento en la cama supletoria. Los primeros días que Chloe se quedó en casa sí que la metíamos y sacábamos todos los días pero al ver que esto iba a ir un poquito para largo decidimos dejarla fuera. A Hunter no le emocionó mucho porque fue como si su novia hubiese dejado aquí su cepillo de dientes y unas bragas. Que las bragas ya se las ha dejado por accidente alguna vez. Bueno, accidente dice. Eso sí, he decidido que si se vuelve a dejar algo me lo quedo porque la chica tiene un gusto en ropa interior exquisito. Debería darse la mano con Chloe en lo de vestir. Que mira que lo intento pero a mí no me sale ser fashion.

- ¿Sabes? Tengo un vestido así como de guarrilla que igual me viene al pelo para hoy. Es con vuelo pero muy corto y rojo. No rojo pasión pero lo suficientemente rojo como para que se me vea - me río y lo busco entre las perchas. Me quito la camiseta, me pongo el vestido y después me quito los pantalones - ¿Qué te parece? - pregunto girando. Si lo hago muy rápido se me ven un poquito las braguitas pero para estar de pie es perfecto. Y para follar es que es comodísimo. Al menos espero mojar esta noche. Aunque me he quedado con la copla de que Chloe hoy también quiere mambo porque ha comentado lo del amigo de Tyson así que la prioridad de hoy es que Chloe moje sea como sea, como si al final me tengo que ofrecer yo para que Chloe tenga el orgasmo que se merece. Stop sequía. Hoy Chloe moja - Hoy mojas - digo sin darme cuenta de que lo he dicho en voz alta. Bueno el plan del sigilo y la operación secreta me ha durado ¿qué? Tres segundos - Ya verás, hoy vamos a triunfar, pero tú más.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Chasing Girl el Dom Jul 08, 2012 1:26 pm

Hunter
ft. Lake
chasing cars

Desde el día en el que nos acostamos por primera vez siento que toda esta relación que tenemos está tomando un carácter algo más serio. La pena es que ahora no podemos apenas ir a mi casa por la amiga de Hester que, aunque me parece una buena chica y no molesta nada, ahora están todo el día metidas en casa y tampoco quiero ni estorbarles ni abarrotar la casa ni hacer sentir incómoda a Lake que es lo que más me preocupa. Así que los días que hemos quedado hemos estado por ahí o hemos pasdo por su casa cuando no ha habido nadie. Además con lo que me contó sobre el novio de su madre no he estado muy tranquilo y me gusta sacar a Lake de casa todo lo posible. De todas formas espero que ello no afecte en casa. Por lo que sé su madre se ha alegrado de que se haya apuntado a estudiar todos los idiomas habidos y por haber en la EOI así que estoy algo más tranquilo con el ambiente que pueda tener en su hogar.

Esta semana ha tocado turno de mañana y salgo sobre las cinco pero al final no sé cómo había quedado con Lake aunque normalmente se pasa por aquí a buscarme así que supongo que hoy también lo hará. Cuando estoy terminando ya mi turno la vo en la vaya de entrada y me silvay aplaude. Al principio me avergonzaba mucho y me ponía rojo aunque no se notase por todo el trabajo que hacemos. El problema fue Fred que por un instante pensó que Lake iba a buscarle y se cabreó bastante cuando le dijo que en realidad venía a buscarme a mí., A partir de ahí no ha vuelto a hablarme o saludarme y algunos de mis compañeros me miran raro pero la verdad es que no había hecho muchas amistades aquí y haciendo un baremo obviamente me compensa estar como estoy a como estaba antes. Quizás es algo fuerte decirlo pero desde que salgo con Lake he cambiado bastante, a mejor yo creo, y ahora me cuesta hasta recordar los días en los que simplemente venía a trabajar, me iba a casa y al día siguiente volvía al curro.

Después de haberme duchado en los vestuarios salgo de los últimos ya que Fred también se ha quedado rezagado y no me apetece que se le ocurra acercarse a Lake a decirle nada. He visto las miradas que le lanza de vez en cuando y como algún día se me cruce el cable lo lanzo al agua del puerto. Salgo detrás de él y cuando pasa por al lado de Lake ni la mira. Le sonrío y abrazo y la levanto unos centímetros cogiéndola por la cintura y, al dejarla en el suelo, beso sus labios con intensidad. Pasamos así un rato que se me hace corto y cuando nos separamos me quedo muy cerca de ella - Tenía muchas ganas de verte - le confieso rozando mi nariz con la suya. Hoy me he levantado algo hiperactivo y contento. No sé cuál será el motivo pero me gusta estar en este estado. Lake entonces me dice que el novio de su madre ha comprado un búnker para el huracán que se acerca pero que hasta la semana que viene no llega - Pues sí que os habéis organizado bien - digo riendo. Cojo su mano y comenzamos a caminar mientras me sigue comentando que podría alquilar el búnker ya que habría gente dispuesta a pagar por vivir en su jardín. Vuelvo a reírme y entonces me pregunta qué tal el día - Algo cansado, hemos tenido que trabajar el doble porque no ca a haber turno de tarde por lo de la tormenta - comienzo a explicarle - Además anoche no dormí muy bien, ya sabes, está Hester con su amiga en casa y a veces les da por ponerse a hablar hasta las tantas - digo con un leve suspiro - Soy demasiado bueno con Hester en este aspecto pero la pobre amiga no tiene a dónde ir - me quedo mirando a Lake - La semana que viene si eso le digo que tenéis un búnker - me río - Podéis quedaros con Hester también.

Cuando caminamos por la zona del puerto hasta llegar al parking vemos toda la costa y la gran tormenta que se está acercando a nosotros - Oye, ¿habéis tapado ventans y puertas? Porque han dado alerta máxima y créeme que querría hacerlo pero en casa no cabe nadie más - bromeo y cuando llegamos al coche le abro la puerta para que entre primero. Entonces, recuerdo que me ha comentado que su madre igual le compra un coche y se me ocurre algo - ¿Quieres llevarlo tú? Si dentro de poco vas a tener coche vas a tener que recordar cómo se conduce - sonrío y le paso las llaves sentándome en el asiento del copiloto. Cuando ella entra me abrocho el cinturón rápidamente y luego me río - No te preocupes, confío en ti - sonrío y me acerco a ella para besarla. Un beso que se hace demasiado largo y que me veo obligado a parar antes de que sea demasiado tarde. No es que esté en celo, tampoco es que nos hayamos acostado tantas veces haciéndonos parecer un par de conejos, pero hoy Lake está especialmente guapa y yo especialmente contento.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Dom Jul 08, 2012 2:08 pm

Lip Gallagher
con Hayley, croqueteando que es gerundio


no están croquetando exactamente pero.. ¿aceptamos pulpo?

Abro mis ojos como platos, ¿perdón? Me pasa la botella como si irse acostando con profesores fuera lo más normal del mundo. Hasta ahora no he tenido la suerte de tener a Cameron Díaz como profesora, la verdad. El día que la tenga... no te digo yo que no esté más atento en clase. Para empezar, ni siquiera recuerdo la cara de algún profesor que haya tenido, pero ninguno de ellos ha despertado nunca mi interés... Ella se queda un poco sorprendida también y me pasa el pie desnudo por encima de mi vientre mientras me pregunta, divertida, que si no se lanzaban a mi perfecta anatomía. - Los profesores son más cerebrívoros, ¿no? Les gustas si participas en clase y tienes buena letra... Bueno, menos en el caso de ese profesorcillo tuyo. ¿Es de aquí de Niamh? - pregunto, mientras le devuelvo la botella. Ahora me ha dejado con la curiosidad.

A la segunda tampoco puedo beber, básicamente porque mis amigos suelen liarse con feas y chicas que nunca son de mi tipo. Y porque entre chicos tenemos un BROCODE que nos impide liarnos con las novias de nuestros amigos, por buenas que estén. De vez en cuando alguno lo rompe, porque la carne es débil y no siempre es posible resistirse a la llamada de la naturaleza del sexo. A mí no me ha pasado nunca y si me pasara sería solamente por llevar demasiados días sin probar bocado o algo por el estilo. - Me dejas sin palabras - joder, que se lió con una chica. No sabía que le tirara el rollo, acaba de ponerme un poco más calientito de lo que ya estaba. Si se hubiera liado con mi novia, hubiera exigido un trío por los posibles daños colaterales ocasionados. Me río cuando explica que la otra chica se entregó al lesbianismo por completo. Aunque se me corta la risa de golpe cuando baja su pie hasta mi entrepierna. Me pongo un poco rojo, porque seguro que ha notado mi erección y a ver si se piensa que es por ella. Estoy caliente, pero no por nada que haya hecho, aunque si sigue rozándome la zona sí que deberé darle la culpa.

A la tercera va la vencida, así que bebo cuando la consigna es haberse bañado desnudo en la playa. - Hombre, al fin... te he visto muy acaparadora, Stark. - le doy un trago largo, como compensación por los anteriores que no he podido dar. Pero después del trago me dice que beba más. Menudo pelotazo llevo ya. Normalmente no me sube tan rápido todo esto, ¿qué me ha pasado? yo tenía más aguante {1}. Vuelve a presionar sobre la zona y me pongo a reír, mientras le aparto el pie de ahí con suavidad. - Te gusta jugar con fuego, mmh? - digo, más como riña que como coqueteo, aunque para el caso creo que es lo mismo.

Le doy otro trago a la botella y la veo moverse rápida. Tengo la sensación de que voy a cámara lenta y todo lo demás va muchísimo más rápido. Encima, siento que los pantalones van a reventarme. Para cuando me doy cuenta, huele a porro y Hayley me pasa uno. Le doy una calada mientras con la otra mano sigo sujetando la botella, estratégicamente colocada sobre mis bajos, porque todavía está fresquito y a lo mejor sirve para serenarme un poco. No sé en qué momento hemos decidido ir a la piscina, pero suena bien, me irá bien el baño. Noto cómo me pongo un poco rojo cuando ella bromea con lo mucho que deben apretarme los pantalones. - No sabes cuánto. - digo, por seguirle el juego. Pero cuando intentamos levantarnos del suelo, ella cae en seguida y se pone a reír y me pide que vaya al suelo con ella.

Culeo hasta el extremo del sofá y simplemente me dejo caer al suelo y repto hasta ella ayudándome de mis manos y brazos. Me coloco a su lado, mirando al techo y le quito el porro de los labios, para dar una nueva calada. - Deberíamos comer algo para que mengüe el pelotazo que llevamos, pero no estamos en condiciones de cocinar nada ahora mismo. Y tampoco estamos en condiciones de pedir una pizza. No sé... si tienes patatas o frutos secos podemos atiborrarnos de eso hasta que se nos pase un poco y luego cenar bien... o bañarnos. Porque acabo de enterarme de que tienes piscina. - me intento colocar un poco de lado, para mirarla, pero quedo en una posición algo contorsionista y extraña antes de volver a parecer una persona normal. Normal, aunque colocada.

-Todavía no me has contestado a lo del profesor. ¿Cómo fue? ¿Era una corrección de examen, una visita a su despacho? - he de admitir que mi cabeza está imaginando tantas cosas que volveré a montar la tienda de campaña, pero más alta todavía. - ¿Cuántos años tenías? - ahora voy a mil marranadas por segundo. Ni siquiera sé si en estado normal estaría tan interesado, pero Hayley tiene toda la pinta de ser una mujer desatada en la cama, seguro que hace mogollón de marranadas. Jeremy {2} nunca suelta prenda de cómo es en la cama, aunque tampoco se ha quejado. - ¿Qué le hiciste? - y sí, hablo de guarradas. Sin darme cuenta, cada vez estoy más cerca de ella. Pero, ¿me he movido yo o ha sido ella?



{1} entre que ha mezclado y que lleva una pastilla de más (?) con la que no cuenta... normal que esté tan tocado.
{2} podría ser el nombre del amigo. Si prefieres otro, se cambia XD

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Dom Jul 08, 2012 11:56 pm

~ SITUEISHONS ~

Domingo de situapost, situando que es gerundio domingo! Durante la semana haré lo que pueda, que estoy haciendo unos cursos de verano, por suerte esta semana ya es la última. Me dejan agotadísima, llego a casa tirando a tarde y con ganas de poco... pero intentaré ir contestando las deudas.




• Ray Carling - con Aidan / ¿vas / voy?
• Robin Tyler - con ¿Toris?
• Kaitlin Brown - con Noel, DONE
• Gary McKinney - con Lou / ALLÁ VAMOS!!
• Rory Williams - con Katya / talkeamos?
• Shannon Cole - con Kyle / INTRODUSIDA
• Dave Kitsch - con Lily / DUNEÉ!
• Sophia O'Neal - con Goldie / HACIDA
• Olivia Dunham - con Dylan / HECHA
• Jane McGee - con Elliot o Sarah?
• Evan Daae - con Jeremy / WAITÉALO, EVAN. WAITÉALO
• Erin Richards - con David / DELIVERED!
• Taylor Kelly - con Dean / DEBT 1
• Harold Scott - WAITEO
• Christoph Foster - con Gwen / ESTA VEZ SÍ, ESCRIBO YO.
• Sybil Valois - con Gregory / TODAVÍA NO.
• April Simmons - hiatus momentáneo
• Angela Powers - con Sarah? PUES DEPENDE! / hablamos
• Envy Adams - con Scott / ahora vemos
• Vince DeLarge - con Irene / DEUDA 2
• Tasha Reed - TODAVÍA NO! En fase de biografiación.
• Roderich Segers - con Ephram? / ahora vemos!
• Lip Gallagher - con Hayley / DEBT 4
• Rebecca Hudson - con el señor Fowler / DONERGH!
• Liam Caufield - con Jeremy / VOY
• Lake Woods - con Hunter / DEBO 3
• Adrien Eriksen - con Tobias / me toca? te toca?
• Adam Evans - con Amber? Ian? / me decís algo!


Última edición por Arwen el Mar Jul 10, 2012 4:56 pm, editado 1 vez
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  _Sara el Lun Jul 09, 2012 10:59 am

George Montmorency (con Amanda)

La foto es un poco extraña pero es lo único que he encontrado de on de moto XD (aunque esta moto es más fea que la que tenía en mente XD)

La mejor noticia que me pueden haber dado hoy es que el hermano es un hombre ocupado, así la culpa de que no nos encontremos será suya y no mía y yo podré quedar en paz sin cruzarme con él. Supongo que como forense en Niamh no se podrá parar, siempre hay follones. De verdad que no me puedo creer la suerte que tengo. Tengo miedo de que el karma me lo acabe devolviendo, una de cal y una de arena, pero con suerte para cuando se acuerde de hacerlo igual yo ya me he largado.

Amanda se pone responsable y no me deja que le arranque el vestido (bien, por mi salud mental y por la física, que seguro que como llegue tarde Frank me collejea y yo no soy de los de uno rápido, estas cosas o se hacen como se deben o no se hacen) pero me promete que luego veremos, y la espero a que recoja sus cosas para irnos. Bajamos a la calle y ahí está aparcada la moto, esperando. Frank es mi ídolo. Yo tenía una pero cuando la estampida tuve que venderla y de no ser porque mi prioridad es salir del techo paterno, lo primero que haría con la primera pasta que reciba es pagar la entrada de un trasto nuevo. Frank se cachondea de mí porque dice que es cosa de la crisis de la mediana edad, pero yo le respondo que no tiene nada que ver, porque él aún no se acerca a la mediana edad y mira cómo tiene una. Lo bueno es que al final de esas discusiones me suele dejar las llaves, así que igual debería provocarlas más a menudo.

-Tachán- anuncio, teatralmente, al enseñársela a Amanda.- ¿A que es una preciosidad?- Estoy a punto de decir algo en plan que es lo segundo mejor que se puede tener entre las piernas pero me suena como al salvaje Oeste y al final me callo.- Mejorando lo presente, por supuesto.

Abro el compartimiento debajo del asiento y saco un casco para ella. El otro está colgado de la cadena antirrobo, porque no cabían los dos. Ahora va a ser todo un poco en plan Vacaciones en Roma, con la excepción del tiempo y de que no estamos en Roma. La verdad es que siempre me han gustado esos tíos del cine clásico. Cuando era pequeño y me ponía a ver películas con mis padres y salían Cary Grant y todos esos, pensaba "eso es un hombre que mola, de mayor quiero ser así" e intento seguir con la tradición. Espero conseguirlo.

-Toma.- Espero que no me mire con cara de qué responsable he salido pero aunque Niamh no sea el súmum de la seguridad vial no me haría ninguna gracia que la moto se resbalase y acabáramos en el hospital.- Ahora me doy cuenta de que si llevas vestido, quizá tendríamos que haber pillado un taxi- Pero no, parece que la idea de la moto le gusta.- Tendrás que sentarte como una señorita. No te preocupes, si te agarras bien te prometo que no te dejaré caer.

Le sonrío brevemente antes de que nos montemos y arranque. De verdad, me encanta cómo está empezando la noche.


Spoiler:
Si quieres cuando contestes dices que ya llegan Wink y saco yo a Frank en el otro sms
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  _Sara el Lun Jul 09, 2012 11:35 am

Jeremy Fowler (Con Rebecca)

El gif es off pero la expresión es on.

No me lo puedo creer. Cuando ya lo tengo todo dispuesto para satisfacer su capricho (porque es eso, su capricho, es toda la razón por la que estamos aquí) de repente me dice que si podemos hablar un momento y me anuncia que ha cambiado de idea, que prefiere adoptar a algún animal del refugio, o algo así. Si no es inconveniente, añade. En fin. Por mí que haga lo que quiera. No es que me apetezca tener a ningún bicho soltando pelos por la casa, sólo había entrado porque estos parecían gustarle a ella. Que no quiere, pues nada, es asunto suyo. Supongo que debí imaginármelo. Rebecca parece estar en contra de intercambiar a cualquier ser vivo por dinero. Es más bien como el alma de los desamparados. Debí imaginármelo.

Me sorprende, sin embargo, que haya recurrido al contacto físico mientras me habla. Con la excepción de un par de veces que nos cogemos del brazo y cosas así, nunca me toca. No sé si esto ha sido producto de los nervios o si lo está utilizando para ablandarme, para distraerme. Nunca la imaginé tan calculadora, pero tal vez lo sea. O tal vez esté aprendiendo rápido. Por un momento pienso en apartarme, en demostrarle que no está ejerciendo sobre mí la influencia que cree, pero es la primera vez que me toca de ese modo, y aparte de que todos tenemos un momento de debilidad, quiero creer que ha sido algo espontáneo. Acabo por asentir, simplemente, y sólo cambio de posición para decirle a la dependienta que al final no estamos interesados. Odio la forma en que nos mira. Odio el hecho de que no entienda nada, de que crea que somos una pareja normal cuando no lo somos en absoluto, cuando yo quiero, pero no hay manera de que lo seamos.

Me voy casi antes de que Rebecca pueda seguirme y me tenso cuando me alcanza y me coge del brazo de nuevo. Quiero creer que no me está engañando. Quiero creerlo, de verdad. -De nada- respondo a su agradecimiento, más distante de lo que habría querido. Que diga que le basta con la compañía que tiene me parece una hipocresía, y me siento un imbécil. Tal vez estoy demasiado acostumbrado a que me rechace para pensar que lo dice en serio.- Me alegro. Aún así, podemos pasar por ese refugio del que hablas, cuando quieras.

Caminamos un rato más, en silencio, mientras voy mirando los nombres de las calles en busca de las que llevan al restaurante. De repente me siento incómodo. Estaba bien hace un rato, pero que ella se haya negado a aceptar ese regalo que pretendía hacerle y luego intente quedar bien me ha sacado de mis casillas. Estoy cansado de que se haga la mártir, que acepte todo con esa mirada de tristeza. No es que prefiera que me lleve la contraria, pero al menos esperaba poder animarla un poco esta noche. Esperemos que con lo del restaurante árabe no se arrepienta. Sonrío, amargo, para mí mismo, y entonces la oigo preguntarme si lo estoy pasando bien. Me vuelvo, sorprendido. No sé si eso ha sido sarcástico o qué. Y encima, sigue tratándome de usted.

-¿Podrías...- le digo entonces, incapaz de contenerme, parándome en seco- podrías dejar de tratarme de usted? Soy tu marido, a pesar de todo, y no estamos dentro de una de tus novelas decimonónicas. No tienes que llamarme señor. Por un momento, por un maldito momento, ¿no podrías hacer como si esto fuera normal?

Como si no me odiaras, estoy a punto de decir, pero me muerdo la lengua, porque al parecer he levantado la voz y una pareja de edad nos mira desde la acera de enfrente. Me vuelvo para mirarlos y echan a andar de nuevo, aun sin quitarnos los ojos de encima. Me vuelvo hacia Rebecca, que parece no tan dolida o asustada como avergonzada. Por ellos, probablemente. Por el pequeño espectáculo que estoy dando. Por Dios, que deje de disculparme. Que deje de mirarme como si ella fuera la que tiene la cabeza en su sitio de los dos.

Me meto las manos en los bolsillos de la gabardina y pierdo la mirada al fondo de la calle. No sé por qué esto no es como yo lo había planeado. Las cosas siempre son como yo las he planeado.

-¿Sigues queriendo cenar o prefieres que nos vayamos a casa?- le pregunto, no sé si más irritado o impaciente. En parte tengo ganas de ordenarle que nos vayamos y punto, pero por otro lado, sé que le voy a dar la excusa de huir de mí, y no quiero. He hecho todo esto por ella. He hecho muchas cosas por ella. ¿Qué le cuesta, por una maldita noche, tenérmelo en cuenta?
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  _Sara el Lun Jul 09, 2012 12:12 pm

William Archer (con Charlotte y Vera)

Yo pensaba que los reencuentros estos de las películas eran una exageración pero lo que nos ha salido espontáneamente no tiene nada que envidiarle a unos cuantos. Antes de que me dé cuenta nos estamos abrazando y besando. Voy yo porque ella parece haberse quedado en el sitio y porque Vera me anima o igual nos quedamos así eternamente. No es hasta que la toco que me doy cuenta de cuánto la había echado de menos en todos los sentidos. Ella lo nota y hace la coñita correspondiente (no puede hacer lo de "eso es tu pistola o te alegras de verme" porque obviamente no tengo pistola, pero podría haberla hecho) para luego darme un golpe en el pecho y regañarme por no habérselo dicho antes. Sonrío a medias, como un niño travieso. La verdad es que me ha encantado hacer la chorrada de darle la sorpresa. Ver la cara que ha puesto no tiene precio.

-Tendría que haberte hecho una foto- digo, sin soltarla. Dios, yo no soy mucho de expresar estas cosas en palabras. No sé, nunca he sabido, pero espero que entienda lo mucho que la he echado de menos, lo que me alegro de estar allí, lo duro que se me ha hecho pasar este tiempo encerrado lejos de ella. Antes de que pueda encontrar las palabras o intentarlo ella ha hundido la cara en mi hombro otra vez. No sé cómo, porque no se la oye ni se siente de otra forma, quizá es que empiezo a conocerla demasiado, pero de repente noto como que está llorando. Le siseo y le acaricio la espalda. Creo que esto se me da mucho mejor. Joder, espero que no la hayan puteado mucho en mi ausencia. La veo capaz de que no sólo sea la situación que hemos tenido, sino que además se le hayan echado encima, y no haya dicho nada porque pensaba que yo también tenía bastante encima. Al final acabo por obligarla a que me mire. Le seco las lágrimas que le corren por las mejillas y trato de descubrir de qué va esto mirándola a los ojos, pero no puedo. Supongo que aún me queda mucho que aprender. Sonrío a medias, tranquilizador, y decido que ya hablaremos luego. Dentro. Donde no puedan escucharnos demasiado.

Charlotte se recompone y empieza a felicitar a Vera por su actuación. Paso el brazo por su cintura y miro a Vera yo también. - Es genial. Como actriz, como abogada y como todo lo que te puedas echar a la cara. Hemos tenido mucha suerte de tenerla de nuestro lado.- Y espero que ella sepa que lo digo de verdad. Que le agradezco que se haya ensuciado las manos y que vaya a seguir haciéndolo.- Y lo que nos quede. Confío en ella para que termine de solucionarlo todo. Y cuando lo haga, lo vamos a celebrar por todo lo alto. Al día siguiente no nos acordaremos ni de nuestro nombre.- bromeo. De todas formas, eso queda muy lejos, y sigo pensando que igual no es tan fácil, como no encontremos a Peter o consigamos que Walleran declare lo que pasó con la Vanger. No sé qué suena más a intervención divina de las dos cosas. Y yo no creo en Dios.- Pero ya pensaremos en eso cuando toque. De momento que le jodan a la jueza y a sus amigos. Yo estoy en casa y necesito una copa.

Me vuelvo hacia Charlotte de nuevo y rozo con el dedo el dorso de su mano. Sé que Vera está delante y que es un poco incómodo pero estoy deseando de arrastrarla dentro. Tenemos muchas cosas de las que hablar. Y bueno, mucho tiempo perdido que recuperar. De acuerdo que no es lo que debería estar pensando cuando tenemos otras cosas de las que ocuparnos pero joder, un hombre tiene sus necesidades. Y en la cárcel se está muy solo. Aparte de que, no sé, todavía parece como si no fuera cierto. Como si fuera a despertarme en cualquier momento. Necesito que alguien me pellizque y no estaría mal que fuera ella.

-Te he echado de menos- le susurro, sin poder evitarlo. Mira, de perdidos al río. Vera lo sabe todo, y aparte también tiene a alguien especial, por así decirlo, así que se hará cargo. Debe de imaginarse cómo va esto, ponerse en nuestro lugar.
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Gaia el Lun Jul 09, 2012 1:41 pm

Es una biblia, no me odieis... Sara Schulze me domina U.U

Sara Schulze
Ft. Patrick Bateman || Rueda de prensa

Si hay algo que concederle a Archer es que sabe relacionarse. O conservar relaciones. Ninguno de nosotros (y con nosotros digo Patrick, Lucas y yo) esperaba que el orangután se sacara de la manga a una ex que es abogada y nos jodiese bien jodidos, pero eso ha hecho. Ha dado lo mismo que Patrick haya sacado lo peor de sus años de abogado de Harvard y yo me haya puesto en plan administración incompetente para evitar darle la condicional, al final ha sido imposible y a mi no hay cosa que más me joda que recular. Me importa una mierda que me digan que lo volveremos a pillar, que al menos lo hemos sacado de la comisaría y que el nuevo DCI es un pelele… Archer debe estar a estas horas de nuevo en la calle y tardará un suspiro en volver a dar por culo, lo sé. Es igualito que un escarabajo pelotero: no es feliz si no se revuelve en la mierda. Como un adicto al juego. Pues ha encontrado alguien con quien jugar y tenerlo entre rejas no es la última de mis cartas. La alegría nos ha durado poco, sí, pero la fiesta aun no se ha terminado.

Levanto la vista de mi discurso cuando Patrick entra en mi despacho. Se debe sentir muy confiado para entrar sin llamar o igual muy valiente porque ya debería saber que últimamente no estoy del mejor humor como para que haga lo que le salga de los huevos.

- Creo que dije que no quería que se me molestase – le lanzo -. Aunque no te lo creas también iba por ti.

Estoy cabreada y él lo sabe, y es que aun no puedo entender como Archer puede estar fuera cuando según él todo estaba “atado y bien atado”. Ya. Pues la zorra de su abogada debió encontrar un cabo suelto del tamaño de Canadá para tenerlo respirando aire fresco en tres semanas. ¡Joder! Si es que parecemos novatos. Les ha servido de aviso… A mi no me gustan los avisos, soy más de caer encima como un mazo pero es cierto que los errores se cometen una única vez.



- ¿Ya es la hora? – pregunto aunque sé perfectamente que sí. Menuda manera de acabar un lunes -. Entiende que todo esto sería mucho más fácil si Archer siguiera en el calabozo. Helena debería haber sido más rápida para entregarnos los informes y haber sido menos diligente con Elster. Joder, que parecía trabajar para ella. Si no estuviéramos en esta maldita isla – murmuro – si no estuviéramos en ella hace tiempo que me habría buscado a otra forense – y Helena habría desaparecido misteriosamente.

Cuando llegamos a la sala de conferencias ya está a rebosar. Esquivo a periodistas que intentan sacar alguna declaración en la puerta (Patrick literalmente los empuja) y evito como puedo los flashes de las cámaras de los fotógrafos. Dentro la estampa no es muy diferente aunque al menos los periodistas están sentaditos y ordenados. Nos dirigimos al atril porque aunque soy yo la que se sitúa frente a los micrófonos, Patrick lo hace a mi lado, unos pasos por detrás. A veces por su lenguaje corporal no sé si es mi asesor o mi guardaespaldas. Cincuenta- cincuenta, supongo.

- Antes de nada me gustaría darles las gracias por asistir con el día con el que nos hemos despertado – agradezco. Nunca ha venido mal adular un poquito a la prensa -. Sé que tenemos una amenaza de huracán y que todos desearían estar en sus casas en vez de aquí así que intentaré ser lo más breve posible.

Algunos de los reporteros sonríen, otros asienten y otros permanecen impasibles. A esos, a esos algún día les cortaremos la libertad de prensa y tendrán que mendigar en la calle. Soy feliz imaginándolos en un banco durmiendo tapados por esos artículos que atacan cada día nuestra gestión. Esbozo una sonrisa conciliadora (nunca dejes que tus pensamientos puedan leerse en tu cara) y empiezo:

- Como ya les anunciábamos esta mañana, el inspector jefe de la comisaría de Niamh, William Archer, ha sido puesto en libertad bajo fianza mientras seguimos investigando su posible implicación en el asesinato de la señorita Veronica Vanger el año pasado. Las pruebas que poseemos no son concluyentes pero el servicio forense sigue investigando. Además del ADN de William Archer también se ha encontrado el correspondiente a otros sospechosos por lo que la investigación, más que acortarse y llegar a su fin, acaba de empezar.

- ¿Quiere decir que el Inspector Archer volverá a su antiguo puesto?

Más quisierais.

- No. Tras hablarlo con la delegación Europea que está haciendo posible que Niamh vuelva a ser una ciudad segura y gobernada por si misma hemos decidido que no. El inspector Archer está demasiado implicado en este caso y su imagen, impoluta para las organizaciones europeas hasta el momento, ha quedado enormemente dañada. Nadie quiere arriesgarse a volver a lo que Niamh era hace un año cuando John Walleran gobernaba con mano de hierro la ciudad. William Archer ya no es alguien en quien podamos confiar. En cambio, como ya saben hemos nombrado un nuevo inspector jefe que ha convencido a Europa y también a nosotros.



-¿Quiere decir eso que habrá más cambios en la comisaría?

- No los descartamos. Si el señor Archer está implicado en el asesinato cualquiera de sus hombres podrían estarlo – y nos encargaremos de ello -. Asuntos Internos se hará cargo de la investigación dentro de la comisaría en unos días y sabremos a qué atenernos para ese entonces.

- Si el cuerpo de policía puede estar presuntamente implicado: ¿Niamh sigue siendo segura?

- Por supuesto, como lo ha sido bajo nuestra gestión. Si la comisión europea nos ha puesto aquí ha sido para hacer de Niamh un lugar más seguro y estable y eso es lo que estamos haciendo. Haremos nuestro trabajo aunque tengamos que acusar para ello al inspector jefe en el que todos confiaban. No ha sido fácil, déjenme decirlo – jajajaja – pero no perpetuaremos antiguas situaciones si las evidencias dicen lo contrario. La comisión está satisfecha con nuestro trabajo y ha decidido, como recompensa, levantar el control que tenía sobre nuestra gestión.

- ¿Podría aclarar ese último punto?

- Por supuesto-. Agarraos que vienen curvas -. Lo que queremos decir es que hasta que la situación sea lo bastante segura como para convocar elecciones nuestra gestión será el único gobierno que tenga la isla. Nosotros tomaremos las decisiones en última instancia sin depender de la comisón que hasta ahora ha tenido la última palabra.

Sorpresa. Mudos, se han quedado mudos.

- Con este anuncio doy por finalizada la rueda de prensa. Si tienen más preguntas pueden dirigirse al gabinete que se ha habilitado para ello o pueden echar un vistazo a las carpetas que se les entregará a la salida. Muchas gracias.

Me separo de los micrófonos y me acerco a Patrick.

- Vámonos a casa. Celebremos que el control de la isla es nuestro.


Última edición por Gaia el Lun Jul 09, 2012 3:15 pm, editado 1 vez
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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Bolly el Lun Jul 09, 2012 2:12 pm



Vera Elster ft Charlotte Day - Y William-

Pues al final la bronca no ha sido para tanto. Quiero decir, a juzgar por lo que me habían comentado últimamente de cómo había tomado las riendas en su trabajo me esperaba gritos y todo eso, pero la verdad es que Charlotte Day a puerta cerrada es una mujer extremadamente dulce, inteligente y muy fuerte. Además de guapa, claro. Puedo entender todas las razones por las cuales William está como está por ella desde que la vio. Por qué ha sido ella la que le ha hecho estabilizarse en el terreno personal (porque seamos serios, cuando salimos juntos tampoco es que nos planteáramos que lo nuestro fuera a durar eternamente, fue diferente a cuando conocí a Harry) y cómo ha encontrado todos los ingredientes de su perfecto complemento. Alzo ambos brazos en son de paz cuando me acusa de compinche, no en forma de reproche pero aún así.

- Culpable - digo - Aunque debo confesar que la idea inicial fue de él - Señalo a William - Yo sólo la perfeccioné.

Y William se deshace en alabanzas hacia mi persona sin tener por qué, de verdad. Haría esto mil veces si hiciera falta, porque es mi trabajo y porque me hace feliz sacar a un amigo como él de un apuro. Y lo que nos queda.

- Bueno - mis mejillas se encienden ligeramente y una tímida sonrisa asoma a mis labios - No podría estar del lado de nadie más que no sea vosotros, porque os lo merecéis, quienes no lo merecen son ellos - Hago una pausa, acercándome a los dos - Esto sólo es el principio del camino, pero es un principio genial - Miro a Charlotte - Me ha costado Dios y ayuda pero te lo he traído de vuelta, quedan muchas cosas por probar pero al menos es libre.

Charlotte me mira como si fuera el ángel que ha intercedido por ambos o algo así y procede a darme el abrazo más fuerte que me han dado nunca y me da las gracias. No me lo esperaba, de verdad, pero correspondo con gusto y sonrío. La pobre, cuánto le necesitaba a su lado otra vez. En su situación, y en la que sospecho que se encuentra de añadido, no me sorprende en absoluto. Las mujeres, aunque no queramos muchas veces admitirlo, también somos vulnerables, y más estando enamoradas como ella está claramente. Cuando nos separamos me los quedo mirando. Veo esa caricia que William le hace a Charlotte en el dorso de la mano y el susurro directamente en su oído. Medio sonrío.Will, si le conozco como le conozco, siempre ha sido muy sutil pero sabe cómo darte las señales adecuadas y ponerte en el punto adecuado antes de cruzar el umbral de la puerta de casa. Seamos serios, si yo hubiera estado separada de Harry un puñetero mes sin poder tocarle siquiera ahora mismo estaría desesperada por quedarme a solas con él. Así que decido que ya han tenido suficientemente de mí, los dos, por hoy. Carraspeo suavemente y miro al suelo momentáneamente con mi mejor mueca traviesa impresa en los labios.

-Supongo que tenéis...mucho sobre lo que poneros al día, así que no os entretengo más - Me voy en el momento justo antes de empezar a sentirme una aguanta velas, además, yo también quiero ver a Harry- Ha sido un día duro y honestamente me muero por volver a casa - les sonrío - Disfrutad la noche, os lo habéis ganado. Estaremos en contacto. Ah - añado - Y que sepas que te tomo la oferta, William. Harry y yo conocemos sitios para que os caigáis de espaldas. Sólo digo eso.

Me despido de los dos con un gesto de la mano y ambos me miran guardando muy bien las formas que sé que perderán en cuanto tengan intimidad. Por mi parte, me meto en el coche y doy un largo suspiro al tiempo que arranco. Dios, quiero una copa de vino bien grande y a mi marido. Ahora mismo, no necesito absolutamente nada más.

Me lo he ganado.




Vera es un ángel. Es un puñetero ángel y hasta ahora que lo ha mencionado William no soy capaz de darme cuenta de lo que realmente la necesitamos. Durante la ausencia de Will me ha ayudado mucho, y ella me ha soportado bastante (tanto como Laura, más o menos) mis paranoias, mis angustias y el no saber si podía manejar el barco yo sola al principio. Era raro, no veía que pudiera acostumbrarme y entre la gente (poca, pero hay) que tengo aquí y me apoya me hicieron ver que podía con esto y más. También fue una prueba conmigo misma, por supuesto. Me auto impuse la coraza y la he llevado hasta ahora con muchísimo orgullo. Claro que delante de Will, delante de la gente que me importa, se desmorona por completo. Por eso me he podido permitir, por una vez, llorar. Él no tiene ni puñetera idea, ni de la mitad, pero pienso que por el momento lo que menos quiero hacer es en pensar en cómo decirle que, muy probablemente, vamos a ser padres. Aunque el pensamiento está ahí, rondando mi cabeza, incesante y en algún momento saldrá. Lo sé. Pero espero poder encontrar el momento adecuado para hacerlo, primero. Segundo, no espantarle. Aunque si algo me ha demostrado este tiempo con él es que no es tan alérgico al compromiso como esperaba. Pero de verdad, Will ha vuelto y no quiero pensar en ello, no ahora. Vera nos explica cómo va la cosa: ha debido conseguirle una provisional, y ha debido luchar como una fiera gata para ello y ole tus cojones, Vera. Si algo nos caracteriza a las mujeres de William es que tenemos un par instalados como dos catedrales, sin duda.

El abrazo que le doy la pilla por sorpresa, pero no lo rechaza en absoluto. Yo soy así, a veces y más últimamente que estoy de un sensible inimaginable para alguien como yo. Si me viera alguien del trabajo que no me conozca demasiado pensaría que la jefa tiene corazón y todo. Pues sí, lo que pasa es que durante el último mes me he visto forzada a protegerlo. Y seguiré haciéndolo, más aún ahora.

- No seas modesta - digo - Has trabajado mucho y muy duro. Te mereces un descanso, aunque no dure mucho.

Me acuerdo de la primera vez, cuando William y yo empezamos a retomar nuestra relación. La forma en la que él dejaba caricias a lo largo de mi mano, por mi muñeca, y cómo algo tan simple logró que me pusiera más caliente que unos altos hornos. Me encanta la fijación que tiene con esa especie de foreplay que marca antes de saber que lo mejor está a un paso de ocurrir y cuando me susurra que me ha echado de menos me muerdo con disimulo el labio y espero, por Dios y no quiero que suene fatal, que Vera nos deje solos y lleguemos a casa en un salto. Porque el momento en que se cierre esa puerta no pienso ser formal ni un puñetero segundo. No con él. No después de un mes sin tenerle ni una maldita noche.

Vera capta el mensaje con cara de niña de parbulario que ha pillado a sus dos mejores amigos haciendo manitas y se nos despide prometiéndonos una cena inolvidable los cuatro. La verdad es que debe estar cansada y que, obviamente, nuestras muestras de afecto le habrán dado morriña de su marido. La comprendo, perfectamente, y adoro que nos entienda tan bien como para cortar el rollo en el momento justo. Me río cuando dice que tenemos mucho sobre lo que ponernos al día y que disfrutemos la noche. Lo sé, ahora parecemos los mismos adolescentes hormonados que cuando nos volvimos a encontrar hace unos meses ya (Dios mío, cómo pasa el tiempo) pero era de esperar y a ella no le sorprende lo más mínimo.

- Cuídate, y gracias de nuevo. - Es lo que acierto a decir antes de que la veamos perderse con su coche en las inmediaciones de la carretera otra vez.

Entonces nos quedamos solos ,y yo le miro, y él me mira, pero permanecemos en silencio. Entrelazo mi mano con la suya mientras vamos de camino a casa (no es mucho trecho, gracias a Dios estamos casi ahí) y yo intento seguir conservando las formas como hasta ahora, porque estamos en la calle y ya tiene bastante él encima como para que le añadamos escándalo público al cocktail. Que no.

- Sabes - comento, con aparente trivialidad. Él no aparta los ojos de mí, me mira de esa forma que derrite y yo casi no puedo soportarlo - Tengo puerta nueva. Me costó un ojo de la cara pero creo - avanzamos los últimos escalones - que esta vez si quieren echarla abajo tendrá que ser a punta de pistola - Nos situamos enfrente y saco las llaves - ¿Ves? y con cerrojo - una vez cede, entramos dentro y yo me tomo mi tiempo en echar la llave. Medio sonrío, aunque se me notan mis nervios, la anticipación, la respiración acelerada - Por si acaso a alguien le da por molestarnos esta noche.

Miro a sus ojos, brillantes como nunca los había visto, casi devorando todo lo que tienen delante, y trago saliva inconscientemente, suplicando porque me tome entre sus brazos y me calle de una vez.

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Lun Jul 09, 2012 8:52 pm

Erin Richards
con David, Lilo + Stitch. Digo, Lily + David2


OFF AL CANTO!

Me dejo abrazar y sonrío al notar un beso suyo en mi frente. Nos separamos y alzo mi cabeza para mirarle, mientras sonrío levemente. Todavía me sonroja que me mire de ese modo, supongo que eso es bueno. Porque a pesar de las adversidades todavía quedamos nosotros y eso no lo pueden decir todas las parejas. Hay parejas que se dejan derrotar, pero nosotros no. La semana pasada tuve la oportunidad de conocer al novio de Lily, que creo que no se entera muy bien de la trama (a mí también me costó de comprenderlo, hasta que entendí que es un capricho de los padres de las criaturas). El tipo es como una mascotita y en mi cabeza le llamo Stitch, espero no estar nunca lo suficientemente borracha como para decírselo a la cara. Aunque se le veía un poco cateto (más que cateto: marciano, casi).

David me saca de mi secuencia de pensamientos cuando me propone que nos duchemos juntos, pero en su casa. Me muerdo el labio mientras le miro con picardía y deslizo mi índice sobre la hilera de botones de su camisa. - De modo que me estás llamando guarra - bromeo, dándole un leve giro a su propuesta. Ya sé que no me está llamando guarra, sé perfectamente lo que quiere. Pero me hace mucha gracia que intente convencerme de que ha venido a eso. Quedamos en que, por esta vez, iría a pasar la noche a su casa debido a la amenaza de temporal. Me jode que a John no le haya dado la gana de dejar que metiera mi barco en la zona de pintura {1} del puerto. Este barco es mi casa y todo lo que tengo, todavía lo estoy pagando y... no quiero ni pensar qué pasará si a mi barco le sucede algo. David me promete que no nos vamos a cruzar con nadie, que hay habitaciones suficientes.

-No es Lily o su padre lo que me preocupan ahora mismo - giro mi cabeza hacia un lado para mirar todos los paquetes que he preparado, que tampoco son tantos. He vaciado el barco de las cosas más necesarias, de lo que tiene más valor para mí. No sé si es bueno o malo, pero básicamente he cogido algo de ropa (tampoco toda, pero como si tuviera tanta), mi ordenador y algunos libros; es como una minimudanza encubierta (?). Sé que hay que ser positivos, pero ante todo realistas y, yo qué sé, el barco tiene muchos puntos de quedar destrozado, John lo sabe y me ha denegado el permiso para quitarlo de ahí. No se lo voy a decir a David, pero esta mañana he llevado toda mi comida (al menos la que no estaba en la nevera o los paquetes abiertos) al comedor social... o lo que ha llegado de ella a su destino final, porque la mitad ya se la he dado al reverendo. Nunca he sido una persona de fe, pero la comida no tiene que tirarse.

Arrugo la nariz cuando dice que a su madre le caigo bien. Sí, seguro que le encanta que la novia de su hijo ande por ahí haciendo la Indiana Jones y viviendo en un barco. Soy el sueño de toda suegra. Se me ablanda el corazón cuando dice que hasta ha llamado a The Inn. Vuelvo a apoyar mi cabeza sobre su hombro y me dejo masajear la espalda. Recuerda la última vez que pasé la noche en su casa, escuchando a Bowie. - Aww! - le beso en la mejilla y me lo quedo mirando a los ojos. Propone que llenemos la bañera. Basta, David, basta de jugar con mis fantasías. - Sí, sí que me apetece. Y bueno, yo he preparado ya algunas cosas... ya sabes, por si acaso - no se lo diré a David, pero me tiene realmente preocupada que pueda pasarle algo al barco. Y me jode, especialmente, que John se haya negado a dejármelo entrar. Si es que qué le costaba, han puesto a salvo a casi todos los barcos que figuran como viviendas, pero al parecer mi registro tenía irregularidades. Tampoco me dieron el permiso para llevar el barco al puerto de Belfast, cosa que sí hicieron con algunos de los barcos que había aquí.

No tardo mucho en vestirme, porque una parte de mí piensa que cuanto antes salga de aquí, antes volveré. Siempre he vivido en hoteles y este barco es lo más parecido a una casa que he tenido nunca. Esta claro que el temporal me lo destrozará por 4 sitios distintos y ya si el huracán pasa cerca del puerto puedo dar por sentado que no quedará nada. Se me caen las lágrimas mientras me meto dentro de mis pantalones. Por más que me apresure a secármelas, las lágrimas nuevas salen más rápido de lo esperado y a penas dan las manos, por lo que voy llorando sobre mojado la mayor parte del tiempo. Antes de salir del camarote me seco las lágrimas a prisa. De todos modos, tengo los ojos demasiado irritados para ponerme las lentillas, por lo que salgo de la habitación con mis gafas puestas {2}. A penas tengo algo de graduación, pero paso tantas horas delante del ordenador que la vista se me cansaba en seguida. Me recojo el pelo mojado en un moño y salgo de mi camarote arrastrando una bolsa de deporte en una mano, una maleta en la otra y mi bandolera cruzándome el pecho.

-No quiero dejarme nada de lo que he preparado. - sorbo un poco de mocos - a ver: caja de libros, bolsa del portátil.. - la caja y la bolsa las lleva David - maleta de ropa, bolsa de deporte con los zapatos... - cojo algo de aire y sigo mirando. - A ver, ¿por qué no vas metiendo todo esto en el coche y le doy una última ojeada a la bodega? - me veo viviendo en una furgoneta, en serio. Debería haberme aceptado cuando Jacques me ofreció trasladarme a París definitivamente para dirigir una de sus galerías, al menos ahora tendría un techo bajo el que vivir. Seguro que el padre de Hansel y Gretel sentía esta angustia en el pecho cuando abandonó a sus hijos en mitad del bosque. Levanto la escotilla y cojo una linterna para bajar. La enciendo y la sujeto con mi boca, para tener las manos libres. Una vez con los pies en el suelo, la tomo con las manos y enfoco los diferentes rincones vacíos de mi bodega. Suerte que en mi último viaje me llevé más de la mitad de las cosas para Suiza, sino no sé con qué cara le pedía a John que me dejara guardar un montón de cajas embaladas en su garaje.

Subo de nuevo y cierro todo. Sólo alguien que haya pasado por una situación parecida sabe lo difícil que es hacer algo como esto. Al pasar hacia la salida, recuerdo que todavía tengo cerveza en la nevera, de modo que saco dos botellas y salgo del barco con una en cada mano. Camino hasta David y le paso una. - Tranquilo, la tuya es 0,0 - bueno, y la mía también, pero dejaré que viva con la duda (???). Me ayudo con una de las llaves para sacar la chapa y veo que David ya se ha apañado para abrir la suya. Nos bebemos las cervezas en silencio y cuando las terminamos nos montamos en el coche y no tardamos en llegar a su casa. Entramos el coche en el garaje y dejamos todo ahí, menos mi ordenador y mi bolso. A por ropa ya vendré mañana, aunque mañana no sé si tendré ganas de vestirme... de hecho, ni siquiera sé si tendré ganas de salir de la cama.

Esta casa tendrá muchas habitaciones, pero no hay otro modo de cruzarla que no sea pasando por el salón. Ahí están Lily y Stitch (en realidad el chico ya se llama algo parecido). Al pobre le falta un hervor, que la última vez que nos vimos me preguntó si mi barco se llamaba, realmente, Zorra Marina. Hubiera sido un buen nombre de barco, eso no lo negaré. Saludo con la cabeza y camino directa a las escaleras, ahora no tengo ganas de hablar con nadie y mucho menos con ellos. Después del baño puede que sea otra persona, que ya vengo medio duchada (????). Pero es llegar a la habitación de David y me dejo caer desplomada sobre la cama. - Supongo que la idea de llenar cierta bañera de agua sigue en pie, mmh? - David alza una de mis piernas y empieza a desabrocharme la cremallera de una de mis botas, hasta quitármela. Me hace gracia que me descalce. - Eh, me gusta cómo piensas.



_________________
{1} aprendí esto en una excursión al puerto con los críos: los barcos los pintan en una especie de piscinas vacías (es decir, cuando entra el barco están llenas de agua y luego las vacían con el barco dentro). Erin se refiere a esas "piscinas vacías", claro que se supone que como entiende del tema (?) no puede llamarlo así XD.
{2} es una sorpresa a medias XD, David no tiene por qué extrañarse de las gafas... pero lo dejo a tu elección si la había visto o no con ellas puestas.

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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Bolly el Lun Jul 09, 2012 10:01 pm



Amanda Woodward

(Con George)

Una piensa que en ninguna ocasión a lo largo de su vida se sentirá como en las películas antiguas de hollywood, esos fantásticos clásicos que ya quedarán para la historia y que una ve y dice: ya no quedan hombres como cary grant, o gary cooper. Pero lo cierto es que es complicado pensar eso teniendo al lado a un hombre como George. Otra cosa no sé, pero tratar a las mujeres desde luego que sabe tratarlas y hacerlas sentir, al menos por un rato, las reinas de la noche.

No ayuda, desde luego, la pedazo de moto que tiene aparcada frente a mi puerta. No es suya, técnicamente, vale pero wow, menudo trasto. Se ve que a su amiguito Frank debe irle de perlas porque para permitirse una moto de este calibre debe ser así...

Me hace un gesto muy teatral, como siempre, y me pregunta que si no es una preciosidad, mejorando lo presente. Mira que es simple, más que un botijo, pero me encanta.

- Es increíble, George. Hace tiempo que no me subo en una moto - contesto - Y no te preocupes, la última vez que me subí en una me vi en las mismas - bromeo, mientras me subo.

El momento en que me subo en la moto después de George parece sacado de vacaciones en Roma, yo intentando no caerme con los tacones y el vestido que sentada se podría averiguar perfectamente lo que he desayunado. Me pongo en una posturita muy correcta y me agarro fuerte a su cintura tras ponerme el casco. Me pregunta si estoy lista y yo asiento y sonrío. El aire fresco, la velocidad, no es lo mismo que ir en coche. Es, incluso, mucho mejor sentirlo todo. Nos plantamos en el pub/motel en relativamente poco tiempo y ahí es donde se supone que el amigo suyo estará para que hablemos de negocios. No sé, no entiendo por qué estoy tan tensa. Supongo que por el hecho de que esto puede acabar significando mucho más que una simple reunión y que hay bastante en juego y además quiero causar una buena impresión. Tomo aire, entramos y miro mi teléfono un momento. Nada, nadie. Bien.

La noche pinta de maravilla.



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Re: 2x04 -- Hurricane

Mensaje  Arwen el Mar Jul 10, 2012 12:47 am

Spoiler:
LO SIENTO, LO SIENTO, SOY UNA PESADA XDDDDD PODEIS ODIARME.

NO, POR FAVOR, NO ME ODIEIS!



Rebecca Hudson
con Jeremy, sobre cojines en suelo. ¡¡COJINES EN EL SUELO!!



Ni siquiera sé qué estoy haciendo, aunque una vocecilla me grita que deje de jugar con fuego. Casi podría hasta respirar aliviada si con ello no fuera a quedar muy evidente, cuando el señor Fowler empieza a calentarse por segundos. No ése tipo de calentura, aunque si me dieran a escoger casi que prefiero los golpes a lo otro. En mi cabeza había hasta llegado a imaginar que me forzaría a hacer cosas, pero al menos la realidad es mejor que la ficción, por lo menos en este caso concreto. Me pego un buen susto con su pronto y antes de que empiece a decir nada las piernas ya me flaquean. El corazón me ha pegado un brinco cuando se ha girado de ese modo y nos hemos soltado de golpe. No es la primera vez que le veo en este estado, cuando llegamos a Niamh era un casi continuo tenerlo enfadado conmigo y ahora por lo menos la situación parecía más soportable. Hoy, hasta parecía que realmente le ponía ganas en ser un poco más amable. Pero, ¿a quién quiero engañar? Sigue siendo el mismo pedazo de bestia que me subió a un barco y me encerró en una habitación con humedades. Le miro sin poder disimular el espanto, con total transparencia, aunque tengo miedo de dejarle bien claro que le veo como a un monstruo.

Agacho la mirada de golpe cuando empieza a gritarme en mitad de la calle y mis ojos no tardan en humedecerse. Por Dios, qué humillación. Puedo soportar que me grite en casa, pero no soporto que me degrade como persona en mitad de la calle, rodeada de gente, como si de un momento a otro fuera a empezar mi lapidación. Me entra un ligero mareo mientras escucho sus exigencias, voceándome que deje de tratarle de "usted" porque es mi marido y no estamos en una de mis novelas. Pero cuando exige que haga de esto algo "normal", no puedo evitar alzar la vista de golpe mirándole casi desafiante, aunque me mantengo callada. Podría empezar yo también con mis exigencias. Podría decirle a gritos y en mitad de la calle que la que está intentando hacer de esto algo normal soy yo, porque que yo sepa el hecho de que me haya comprado como si fuera una vaca no hace de esto un matrimonio normal. Otra vez más, vuelvo a poner mis principios al final de todo de la cola y miro hacia ambos dos (?) lados mientras se me enrojecen las mejillas.

No puedo soportar la mirada de los señores que se han parado a contemplar la escena, que hasta tengo que hacerles un gesto con la mano para que sigan andando. Jeremy se encarga de terminar de espantarles, como hace con todo el mundo. Se gira dándome la espalda y me apresuro a abrir la boca todo lo que puedo para llenar mis pulmones de aire. Esto es un no parar de angustia. Ni siquiera sé cómo arreglarlo. Cómo calmarlo. No me gusta tenerlo girado, pero si algo sé es que le prefiero empalagoso a enfadado, al menos cuando está empalagoso está receptivo y hasta intenta ser simpático. De todos modos, creo que los puntos medios no le hacen ningún bien a Jeremy y a ojos del señor no deja de ser mi marido "en la salud y en la enfermedad". Me acerco lentamente a él, cuando vuelve a girarse de golpe y me propina otro sobresalto. - Deja de hacer eso. - le riño, mientras me recompongo e intento normalizar, de nuevo, mis respiraciones.

Me paro frente a frente con él, aún manteniendo una distancia prudencial entre nosotros. Le miro dolida en el orgullo, porque es como estoy ahora mismo, mientras él vuelve a reafirmarse en su gilipollez intrínseca y pregunta que si me sigue apeteciendo cenar con él. Qué pregunta. Voy a cenar con él igualmente, pero por una noche hasta a mí me apetece hacerlo en un sitio diferente al de las últimas 3 semanas. Mi primer impulso es encogerme de hombros, pero luego me doy cuenta de que así no estoy arreglando nada. Y ni siquiera tengo ganas de arreglar nada. No quiero descubrir sus cosas buenas. No quiero aprender a disfrutar de su sonrisa. No quiero reírme de sus bromas... Pero si no quiero terminar adornada de cardenales tendré que tragarme el orgullo y aprender a hacerlo. - Me apetece mucho cenar en el restaurante, Jeremy - digo su nombre casi con miedo, pero a juzgar por cómo me mira parece que eso le ha calmado un poco. He estado apunto de decir que me apetecía cenar con él, pero se notaría demasiado que es una mentira. De todos modos, lo diga o no, el "con él" va implícito en todo lo que hago. Bueno, casi todo, parece que no pero también tengo mis momentos de intimidad, aunque todos ellos quepan en "1 vez al día".

-Per-perdona si te ha ofendido que te tratara de usted, pero m-me está costando habituarme a esto. - trago saliva mientras observo su reacción. Seguro que en su cabeza ya se está volviendo a montar la película. - Déjame que me explique, no me malinterpretes, por favor. - tomo aire, de nuevo. Algo en él me dice que accede a darme una oportunidad, así que me aventuro a seguir hablando. - Nos hemos mudado aquí, lejos de mi familia, de todo lo que conozco. Hasta tú eres un desconocido para mí. Necesito que me des algo de tiempo para que pueda... asimilar todo esto. - hago una pausa - Te prometo que no te volveré a tratar de usted. - y espero que tú no vuelvas a tratarme de vaca. Ah, y una cosa más: no te creas que tu comentario sobre mis libros se va a quedar así en el aire.

Me resulta violento agarrarme a su brazo para seguir andando, así que me limito a ir andando a su lado mientras camino de brazos cruzados. Bien, él se lo pierde. Le voy mirando por el rabillo del ojo de tanto en cuando y hasta juraría que él está usando la misma técnica. Entro en el restaurante mientras sigo aguantando el tipo y mi porte de digna, porque aunque los ánimos están calmados la situación sigue aguantándose por los pelos y no seré yo la que dé su brazo a torcer. Pero una vez dentro del restaurante me dejo hipnotizar por todas las lucecitas que cuelgan del techo y de los vestidos de hilos brillantes que llevan los camareros del local. Una chica me pide mis zapatos y me coloca unas babuchas y luego me ata un pañuelo vaporoso a la cintura. Bueno, no está mal para ser sólo un restaurante cutre de isla cutre. Miento, el restaurante no es cutre, por favor, ¡es precioso!

El camarero nos pide que le acompañemos y sin darme cuenta me adelanto a Jeremy y soy yo la que sigue al camarero y Jeremy me sigue por detrás. Por favor, estoy demasiado nerviosa. Salimos hasta la terraza y abro mis ojos al máximo cuando veo una khayma montada en mitad del jardín y un chico sujetándonos la entrada para que nos metamos en ella. Miro a Jeremy de reojo mientras intento disimular la evidente sonrisa que se me escapa y se dibuja a sus anchas en mis labios. Me siento en el suelo, sobre unos cojines y Jeremy se sienta a mi lado. Se nota que está improvisada para nosotros, pero debo admitir que me gusta. Es la primera vez que consigue que algo me guste. Los camareros dicen que volverán dentro de unos minutos y antes de irse nos encienden un farolito de metal con las puertas todas caladas. Adoro tanto detalle en la artesanía, el herrero de donde yo vivía tenía las manos bendecidas por los dioses y hacía cosas preciosas. Pero nunca había visto nada como esto, tan bonito y mágico a la vez. Podría cerrar los ojos y oler el Sáhara desde aquí.

Me coloco un mechón de pelo tras la oreja mientras intento retener en mi cerebro todo lo que están viendo mis ojos, los cuales todavía no dan crédito a todo esto. Nadie hubiera conseguido haber descrito esta habitación y que yo me la imaginara así de preciosa. Poco a poco voy bajando los ojos a su altura habitual. - Quién lo diría, tanto que odias mis novelas y eres el primero que me invita a viajar a ellas. ¿Sabías que en El Paciente Inglés pasan la noche en una parecida a esta? - me tapo la boca con una mano en cuanto se me escapa la risa - Bueno, miento. En realidad la tienda de ellos no es de lujo. En realidad su tienda es cutre y una tormenta de arena se la desmonta y pasan la noche dentro del Jeep. Pero mi lugar favorito de la novela es la cueva donde la deja para salvarla. Es una novela preciosa, un día te la d// - justo en ese momento entra el camarero y pregunta que qué queremos - Dios mío, no me hagas esa pregunta, ¡lo quiero todo!


He buscado fotos de khaymas y quería poner una, pero en mi cabeza es muy pequeña (bueno, caben los dos de sobras y tal) y con muchos colores y no he encontrado ninguna que me gustara, so... ¡IMAGINACIÓN AL PODER! XD
Spoiler:
Becks es otro concepto al fenómeno mundanamente conocido como "persona que nunca ha salido de su pueblo". Alguien va a tener que explicarle cómo funciona un restaurante.


Última edición por Arwen el Mar Jul 10, 2012 12:57 am, editado 1 vez
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